AUTOESTIMA: Nos encontramos ante un término que plantea cierta confusión porque todo lo que se una a “auto” centra el tema en uno mismo, y eso… ¡Como que no lo sabemos manejar muy bien o no está muy bien visto!
Así pues, la autoestima requiere de cierta definición y darle un sentido, además de visualizar un camino hacia ella, un camino que acabe en un final feliz previsible como lo es el alcanzar la más elevada autoestima según la hayamos definido (y siempre en positivo). Así pues, autoestima, lisa y llanamente, no es más que la querencia propia, el sentirse valorado por uno mismo, y cuanto más, mejor. Es llevar a terreno privado el reconocimiento social, el poner temperatura a ese reconocimiento y medirlo desde nuestro yo para así valorarlo. La autoestima tiene como finalidad la autovaloración del yo dentro del ajetreo del mundo. Y también el evaluar la imbricación del yo con el resto del mundo.
La autoestima, así planteada, es muy importante para cada uno de nosotros porque ella permite vivir en sociedad con cierta seguridad, la que otorga el sentirse valorado por los otros a la hora de hacer sociedad.
¿Y cómo mejorar tu autoestima?
La forma más inmediata es reconocerte en algo que los demás destacan. Reconocimiento redunda en autoestima… Pero la autoestima también es cuestión de valores y algunos valores son individuales… lucha, esfuerzo, sabiduría, coraje… valores individuales, eso sí, reconocidos socialmente, aunque solo sea intelectualmente, y que aportan al ego una valoración positiva de sí mismo ¡tan necesaria!
Desde la autoestima se puede actuar en el mundo y tomar decisiones. Actuar teniendo en mente el grado de responsabilidad de nuestros actos y sus consecuencias.
No hay nada como la autoestima para valorarse y encontrar la propia posición en el mundo. Con ella no hay espacios de acción desocupados ni espacios de libertad sin ocupar. Todos nos estimamos en/por algo. La autoestima guía nuestros actos y orienta nuestra libertad. Es el motor de nuestro hacer.
En la práctica, y según mi experiencia, se trata de dar respuesta a tres cuestiones principales…, más en concreto, tras sufrir un grave percance existencial:
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¿Qué valoro yo y cómo actuar en consecuencia? De aquí se concluye el fin primero a perseguir con mis actos.
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¿Qué valoran los demás? De aquí se concluye el contexto de vida en el que se desarrollan mis actos.
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¿Dónde puedo mejorar para sentirme y ser mejor valorado? De aquí se concluyen los pasos a dar para valorarme más/mejor y ser a su vez valorado por los demás.
En particular, y en el contexto de un “brutal” atropello mientras cruzaba por un paso de peatones de mi ciudad, un atropello que casi acaba con mi vida y que me hizo vivir de primera mano todo el dolor de las lesiones físicas sufridas y el aún más profundo dolor de las lesiones humano-sociales padecidas. Un atropello, por tanto, como fenómeno y hecho sociales con consecuencias individuales… Un fenómeno social en tanto evento que se produce en una sociedad y que es consecuencia de las interacciones entre sus miembros. Un hecho social, por otro lado, en tanto acción u ocurrencia que tiene lugar en el seno de una sociedad y que está relacionada con sus valores, normas y costumbres y que, además, en el caso concreto de un hecho jurídico constituye un fenómeno de la naturaleza o del comportamiento humano que el legislador considere atribuible de consecuencia jurídica.
En este marco general podemos encontrar un camino hacia la autoestima, un fin sano en la vida, y con ello, abrirnos al reconocimiento propio y de los demás.
Lo que nadie te dice sobre cómo mejorar la autoestima
Así, en mi caso concreto…
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¿Qué valoro yo y cómo actuar en consecuencia?… Valoro la convivencia y el trabajo por lo común. Y para ello utilizo como medio, entre otros, esta plataforma.
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¿Qué valoran los demás?… A mi juicio, el vivir en un mundo bueno para todos y donde la buena convivencia sea su razón de ser, y donde “bueno” remite al lado más ético de la virtud personal.
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¿Dónde puedo mejorar para sentirme y ser mejor valorado? Puedo mejorar en la manera de volcar mis vivencias y conocimientos con el objetivo de ayudar a otros que pasen por parecidas circunstancias… Y de paso crezco yo.
¿Y si todos trabajáramos por mejorar nuestra autoestima?
¿No mejoraríamos así en nuestra autoestima como sociedad?


