Esta entrada se apoya en las dos siguientes, las cuales te recomendamos leer previamente:
SNS. Reflexiones acerca de los retos de futuro en la gestión del Sistema Nacional de Salud
Retos del sistema sanitario: situación actual y perspectiva de futuro
Pues bien… Centrándonos en el escándalo de los fallos ocurridos en Andalucía con los cribados de cáncer de mama y simplificando sus causas en aquellas que más nos acercan a la evaluación de una realidad (como ciudadanos-personas “normales” que somos)…
…PRIMERO. El sistema sanitario es una organización de gran tamaño y complejidad donde se toman a diario multitud de decisiones de gestión que influyen en los recursos disponibles y la eficiencia en su utilización, las condiciones de trabajo del personal y la propia calidad de la atención al paciente. Esto afecta tanto al ámbito nacional como al territorial, donde cada comunidad gestiona su propia área de salud para adaptarla al tamaño y la complejidad de su concreto ámbito territorial (espacial y demográfico).
La parte mala… La preocupación ciudadana sobre el deterioro del SNS va en aumento, por lo que es muy importante recuperar la confianza de la población en el sistema, ya sea reforzando sus recursos, como mejorando su calidad. Para ello, son de particular relevancia:
- Garantizar un nivel de financiación que asegure la suficiencia y la adecuación de recursos para una prestación de servicios de calidad, eficiente y adaptada a los requerimientos de una sociedad cambiante y cada vez más exigente.
¿La sanidad está suficientemente financiada en Andalucía?
- Prestar atención a la equidad – entendida como la garantía de acceso a las prestaciones sanitarias en condiciones de igualdad efectiva- ya sea desde un enfoque centrado en las desigualdades territoriales, o desde un enfoque que busca abordar las desigualdades de género en la salud y al interior de un sistema donde las mujeres predominan como receptoras de servicios sanitarios.
En realidad, el problema de la falta de equidad reside en que, en determinadas circunstancias, reciben menos atención las personas que más la necesitan. Es decir, se opera en la desigualdad.
¿Qué circunstancias se dan en Andalucía para que esto ocurra?
¿Se cuenta con una masa social desigual?
- Consolidar el sistema sanitario público con recursos suficientes y sostenibles…. dejando el gasto sanitario privado -p.e. seguros privados de salud- a la pura elección/decisión de la persona y quedando más allá de buscar dar, con ello, respuesta a la necesidad de evitar largas esperas en relación con algunos servicios públicos de atención especializada, tanto hospitalaria como ambulatoria… Es decir, mantener el modelo público y su calidad haciéndole compatible con el modelo privado puramente optativo.
Pero entonces ¿Se da en Andalucía un cambio de modelo hacia lo privado?
- Asegurar las infraestructuras y equipamientos sanitarios necesarios.
La disponibilidad de un parque tecnológico adecuado y actualizado es imprescindible para garantizar diagnósticos cada vez más precisos y tratamientos más eficaces desde las fases más tempranas de la enfermedad.
¿Lo ocurrido en Andalucía tiene que ver con la falta de tecnología adecuada?
Pareciera que en todo caso tiene que ver con la falta de tecnología por falta de dinero.
- Garantizar la igualdad interterritorial y la movilidad de pacientes. Esto lo favorece nuestro modelo de estado.
Pero, ¿lo que pasa en Andalucía pasa en todos los territorios?. Parece que No.
- Mantener y reforzar la calidad de la atención, centrada en el paciente.
Los tiempos de espera son el indicador que más negativamente afecta a la calidad y accesibilidad al sistema. Así, los actuales tiempos de espera repercuten negativamente en la salud de los pacientes, pero también en la eficiencia del sistema. De hecho, las listas de espera son el principal factor explicativo de la tasa de necesidades médicas no satisfechas en España y la primera causa para optar por un seguro privado de salud.
¿La alta espera para hacerse un prueba de cáncer en “la pública” deriva en mayor satisfacción y confianza en lo privado?
- Disponer de una sanidad pública saturada y que resulta sintomática de los importantes desafíos que afronta el sistema sanitario en términos de adecuación y suficiencia de los recursos disponibles, equidad, calidad de la atención y sostenibilidad.
¿es lo que ocurre en Andalucía?
- Contar con la participación de todos.
Además del derecho a participar en la gestión de la propia salud, el SNS contempla diferentes mecanismos de participación colectiva de la ciudadanía en las decisiones de planificación, implantación y gestión del sistema sanitario. De esta forma, la participación colectiva contribuye a salvar las brechas entre las perspectivas de los responsables políticos y las experiencias y necesidades de las comunidades
¿Es lo que se da ahora en Andalucía? Parece que sí.
- Reforzar la participación público- privada ya que la provisión privada de servicios públicos puede ser socialmente conveniente cuando el sistema público se ve limitado, esto siempre y cuando se establezca la garantía pública de la calidad del servicio contratado y se fomente la competencia y la eficiencia en el uso de los recursos públicos.
Pero cuidado!!! La cobertura mixta arroja importantes diferencias territoriales y es más frecuente entre la población de ingresos más altos, en edades intermedias y con mayor nivel de estudios… Es decir, genera desigualdad.
Andalucía puede verse afectada por esta circunstancia: DESIGUALDAD.
En resumen:
- Parece evidente que las administraciones públicas y los representantes políticos deben comprometerse y adoptar políticas con el objetivo de lograr una sanidad pública más cercana, sin desigualdades y al servicio de las personas.
- Los presupuestos y las modificaciones legislativas son necesarias para iniciar un camino hacia la sostenibilidad de la sanidad pública, la cual se debe velar a través de la gestión clínica y la gestión por procesos asistenciales estandarizados y auditados que eliminen la variabilidad no justificada en la práctica clínica.
Para finalizar
¿Cómo puede ayudar el ciudadano-persona en la solución del problema general-social?
Tras darle muchas vueltas, parece que una posible solución pasa por alguna de estas dos -o por una síntesis de las dos-:
- Animar a la persona para que acuda a la sanidad privada a hacerse el cribado… Y claro, por un lado la sanidad pública se descarga del chequeo “masivo” en sí mismo, pero por otro lado hay que entrar sin demoras al “ataque” -desde la sanidad pública- sobre los resultados negativos … Esto es similar a concertar desde lo público con lo privado los chequeos, sólo que el actor ordenante del cribado y receptor del tratamiento es la propia persona y deben de estar establecidos los cauces para ello con total inmediatez.
- Protestar en la sanidad pública hasta que se resuelva el problema (individual y colectivo). Una protesta fundamentada en el saber lo que ocurre, para, ya desde ahí, pedir se haga lo necesario y de esta manera asegurar el convivir; un convivir en sentido amplio; una convivencia entre las personas que pueden estar afectadas (o sea, las mujeres tratadas con equidad) y la convivencia de la persona con las instituciones sanitarias que velan por su salud -y que es su cometido fundamental-.
Esperamos que el problema surgido en Andalucía se supere, y sobre todo, que se sienten las bases para que no vuelva a ocurrir algo similar en ninguna parte de España -y las noticias apuntan a que al menos en Valencia también ha sucedido-.