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El poder de los proveedores de servicios sanitarios públicos

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Última actualización hace 1 año

Los proveedores de servicios sanitarios públicos desempeñan un papel clave en el funcionamiento del sistema. Incluyen desde profesionales y hospitales hasta empresas tecnológicas, proveedores de equipos, y organizaciones de investigación. Su actividad influye directamente en la calidad de la atención, la eficiencia del gasto y la orientación general del sistema sanitario.

¿Qué es un proveedor de servicios sanitarios?

Aquí nos apoyamos en el texto de Economics by Design: ¿Cuáles son los distintos tipos de proveedores de servicios sanitarios? Una guía sencilla.

Para empezar, definamos lo que es un proveedor:

Es cualquier persona u organización que presta directa o indirectamente servicios sanitarios (aquí, públicos). Así, bajo esta categoría incluimos a los profesionales sanitarios privados que trabajan para lo público, los profesionales públicos ya los vimos en: Sanidad pública Española: La mirada de pacientes y personal. También incluimos a los proveedores de infraestructuras de servicios sanitarios —como edificios—, a los proveedores de equipos, dispositivos médicos y métodos de tratamiento. Añadir a los proveedores de tecnologías digitales y de tecnologías de gestión de datos, a los proveedores de la industria de las ciencias de la vida, a los investigadores, a los educadores, a los desarrolladores y proveedores de medicamentos.

¿Por qué también hay proveedores públicos?

Antes de continuar…

…Destacar que cuando pensamos en un proveedor, normalmente lo hacemos en criterios empresariales, pero en esta categoría, y en un sentido más amplio, también encontramos servicios de titularidad pública (por ejemplo, los hospitales que nos proveen de atención especializada o las universidades que proveen de profesionales sanitarios).

La privatización puede suponerles cierta creación de valor y es aquí donde la supervisión pública tiene como misión evitar que el aumento de su capacidad de influencia, de su poder y de sus beneficios se efectúe de forma indecente y desmedida a costa de la materia pública.

¿Quién es el dueño de los proveedores sanitarios?

¿Y quién es el dueño de los proveedores de los servicios sanitarios?

Los tres modelos de propiedad más comunes son:

  1. Propiedad y gestión pública.

  2. Propiedad y gestión privada por empresas con ánimo de lucro.

  3. Propiedad y gestión privada por empresas sin ánimo de lucro.

La mayoría de los sistemas de salud del mundo desarrollado tienen una mezcla de los tres modelos y operan en todos los niveles de atención.

Bien. Veamos en mayor detalle cada modelo:

1. Modelo de propiedad pública

La OCDE define los hospitales de titularidad pública como hospitales que son propiedad o están controlados por una unidad gubernamental u otra corporación pública (y donde el control se define como la capacidad de determinar la política corporativa general).

Según las Estadísticas sanitarias de la OCDE – Health at a Glance 2021, España ocupa el puesto 12 en número de hospitales de propiedad pública tras países de nuestro entorno como: Reino Unido —el que más tiene—, Francia, Alemania, Italia, Polonia.

Continuar diciendo que los proveedores de propiedad pública tienen ventajas y desventajas.

Ventajas:

  • Suelen ser gratuitos en su uso, lo que puede aumentar el acceso a la atención.

  • Son responsables ante el gobierno, lo que puede mejorar la transparencia y la calidad.

  • Pueden ser más receptivos a los cambios en la política gubernamental.

Desventajas:

  • Pueden ser menos sensibles a los cambios en la demanda de los usuarios.

  • Pueden ser menos eficientes que los proveedores privados debido a los menores niveles de competencia.

  • Pueden ser menos innovadores que los proveedores privados.

2. Modelo privado «con ánimo de lucro»

La OCDE define los hospitales de propiedad privada con ánimo de lucro como entidades legales creadas con el propósito de producir bienes y servicios, y que son capaces de generar un beneficio u otra ganancia financiera para sus propietarios.

España, conforme a las Estadísticas sanitarias de la OCDE 2021, ocupa el puesto 9 en número de hospitales de propiedad privada tras países de nuestro entorno como: Francia, Alemania, Italia, Polonia y Holanda.

A menudo estos proveedores cuentan con organismos representativos de la industria. Por ejemplo, la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) es la patronal de la sanidad privada en nuestro país y agrupa a casi 1.300 entidades sanitarias privadas, entre las que se encuentran hospitales y clínicas, centros especializados, laboratorios, empresas de transporte sanitario, etc.

ASPE cuenta con una representación superior al 80% de los centros hospitalarios privados del país.

Por último…

…Decir que el fundamento operativo que enlaza lo público con lo privado en el terreno más práctico lo constituyen esencialmente los conciertos público-privados que dan salida a los servicios sanitarios públicos.

3. Modelo privado «sin ánimo de lucro»

La OCDE define los hospitales sin ánimo de lucro de propiedad privada como aquellas entidades jurídicas o sociales creadas con el fin de producir bienes y servicios, y cuyo estatus no permite que sean una fuente de ingresos, beneficios u otras ganancias financieras para la(s) unidad(es) que los establecen, controlan o financian.

Pero ello no quiere decir que no sean rentables

Al igual que dijimos en el modelo privado anterior, estos proveedores forman parte del sistema público en la medida en que éste concierta con ellos para dar salida a servicios sanitarios públicos.

¿Cómo se organizan los proveedores de servicios sanitarios?

Hay muchos modelos diferentes de organización de los proveedores de servicios sanitarios.

En España, por ejemplo, los hospitales pueden ser organizaciones independientes o formar parte de un sistema más amplio como el Sistema Nacional de Salud (SNS) y sus equivalentes autonómicos, como Catsalut o SERMAS.

Es evidente que los proveedores de servicios sanitarios tienen un gran papel que desempeñar para garantizar que los recursos se utilicen de forma eficaz y eficiente, y que a su vez se mejoren la calidad y los resultados de la atención sanitaria dispensada.

Por otro lado, deben cumplir con las regulaciones y estándares de calidad establecidos por los organismos gubernamentales y las organizaciones de acreditación.

Ya en el terreno más práctico, y para nuestro propio uso, el Ministerio de Sanidad proporciona un sistema de acceso a la información de centros, servicios y establecimientos sanitarios por comunidad autónoma (públicos y privados). Desde la lista de búsqueda se puede obtener el detalle del centro seleccionado (por ejemplo, si es privado o público, y su dirección para acudir a él).

Este registro lo tienes accesible desde: Registro General de centros, servicios y establecimientos sanitarios (REGCESS).

Resumen: intereses y poder de los proveedores

Los elementos principales en juego del lado de la actividad de los proveedores pueden resumirse en:

– El interés por lograr beneficio o creación de valor económico a través de la privatización de la asistencia pública (por ejemplo, a través de lo que conocemos como la vía del concierto sanitario).

– La participación en la mejora del conocimiento de enfermedades a través de la investigación e innovación para optimizar su tratamiento y coste.

– La capacidad de influencia y el ejercicio del poder en la configuración y marcha del sistema en su conjunto. No en vano, el sistema sanitario está sometido a diferentes ejes de poder que van desde el dinero, al uso del conocimiento, pasando por la atención al paciente.

Del lado público, el interés parece quedar fundamentado en que los proveedores se ajusten a los fines de la atención “firmada” y al gasto público asignado con el nivel de calidad adecuado.

8 comentarios en “El poder de los proveedores de servicios sanitarios públicos”

  1. Yo aquí pongo el foco en el esencial papel de los proveedores.
    Pues bien… Si en general éstos son los que «proveen» de medios materiales concretos a la asistencia sanitaria pública, entonces alrededor de este modelo público se crea un «ecosistema proveedor» propio -que también es privado-, ecosistema que se sustenta gracias al modelo público -evidentemente complementado con el sustento adicional del modelo privado-.
    Siendo así, comparto que «los proveedores de servicios sanitarios tienen un gran papel que desempeñar para garantizar que los recursos se utilicen de forma eficaz y eficiente, y que a su vez se mejoren la calidad y los resultados de la atención sanitaria dispensada.». Pero entiendo que el control de este papel no puede quedar del lado del proveedor, sino del lado público y bajo sus reglas. O lo que es equivalente, que alguien público debe de fiscalizar al ecosistema proveedor para que el sistema en conjunto sea «excelente». Dicho de otro modo «al cliente público» le corresponde atender la oferta del proveedor, de aquel proveedor que cumple con sus reglas y estándares.
    Todo parece muy obvio, pero yo no tengo tan claro que el dinero no prime en esta relación cliente-proveedor… Me imagino que en la entrega Mercado sanitario y Financiero me quedará más claro.

  2. Comparto lo comentado por David.
    Desde el punto de vista del «negocio sanitario» el proveedor establece la oferta de sus servicios y la sanidad pública es una parte importante de la demanda. Por tanto, es la segunda la que debe de marcar sus exigencias al primero en tanto cliente que es de él. Además, los proveedores cuentan en el sector públicos con una fuente de conocimiento inestimable para su propio progreso, todo lo cual, les habilita para una constante mejora de sus servicios y para estar siempre «a la última», porque las tendencias las conocen de primera mano.
    Yo creo que «la capacidad de influencia y el ejercicio del poder en la configuración y marcha del sistema en su conjunto» debe de venir del lado público, y eso porque vivimos en una sociedad con un modelo de sanidad pública. Si estuviéramos en USA, con un modelo privado, pues entonces el ejercicio del poder evidentemente sólo queda del lado privado.
    Y un mix de ambos me parece simplemente irreal, porque se trata de modelos antagónicos: uno fundamentado en el dinero y otro en el equidad social.
    Gracias por el artículo.

  3. Ya lo dije en la entrada anterior, los proveedores juegan un papel esencial en el circuito de dinero en la sanidad (y en los servicios que proporciona). La financiación pública llega a ellos para dotarles de recursos con los que desempeñar su labor y son los conciertos con «lo público» los que les asignan esa labor (y dinero), dinero que es gestionado por el propio proveedor con el objetivo de generarle beneficios.
    Es decir, tras el servicio público se oculta una zona de rentabilidad privada de la que viven los proveedores. Por contra, la financiación al proveedor es un gasto para lo público, que digamos, «le adelanta dinero» para atender a los usuarios-pacientes que le deriva.

  4. Los proveedores, en un sistema de mercado, son fundamentales. Sin ellos no dispondríamos de lo necesario para realizar cada uno, en general, nuestro trabajo. En materia de sanidad es igual; en los proveedores se fundamenta el acopio de recursos para llevar a cabo la asistencia sanitaria. Ahora bien, como cita el texto, la naturaleza de los proveedores es bien distinta y va, desde los puramente privados cuyo fin último es la rentabilidad, hasta los puramente públicos no lucrativos que sostienen el sistema común.
    La clave yo creo está en organizar a todos los proveedores en base a un fin común: Proprocionar servicios de calidad en materia de asistencia sanitaria a toda la población. Ese creo es el papel a desempeñar por sistemas como el SNS, Catsalut, Sermas…-, sistemas que tienen en sus manos la organización general de la asistencia sanitaria pública partiendo, además con el conocimient de lo que hay en la asistencia privada.

  5. Edurne Muñoz

    En cuanto a las ventajas de los proveedores de propiedad pública -su gratuidad, responsabilidad y receptividad ante el gobierno- éstas son lo suficientemente importantes como para que un usuario normal se encuentre más cómodo y seguro siendo atendido por ellos. Por otro lado, bien es cierto que su menor apego a la demanda, eficiencia e innovación les hacen vivir “casi al margen” de la sociedad para la que trabajan, pero la introducción de los conciertos en el entramado público hace que lo privado se vea como algo ya normal al interior de lo público.
    Por otro lado, los intereses de los proveedores, me parecen compatibles con los del sector público, a saber,: 1) interés por lograr beneficio a través de la privatización de la asistencia pública – siempre que ésta se descargue de trabajo y se obtenga otro de calidad-, 2) interés en afianzar ese beneficio mediante la mejora del conocimiento de enfermedades a través de la investigación e innovación. 3) La capacidad de influencia y el ejercicio del poder en la configuración y marcha del sistema en su conjunto. No en vano, el sistema sanitario es integral.
    Por último, yo no conocía la existencia de un registro de servicios y establecimientos sanitarios accesible a todos. Me parece muy interesante porque la realidad ahora nos dice que podemos saber dónde acudir en caso de necesidad sanitaria.

  6. Yo no sabia que según las Estadísticas sanitarias de la OCDE España ocupa el puesto 12 en número de hospitales de propiedad pública y el 9 propiedad privada. Esto quiere decir que lo privado es más pujante que lo público y que la relación público-privada se fundamenta en los conciertos que dan salida a los servicios sanitarios públicos.
    Tampoco sabia que el Ministerio de Sanidad proporciona un sistema de acceso a la información de centros, servicios y establecimientos sanitarios por comunidad autónoma (públicos y privados). Me parece muy interesante para conocer y poder disponer voluntariamente de servicios sanitarios.

  7. Los proveedores podriamos asimilarlos a una clase de trabajadores que vuelcan sus intereses privados sobre el sector público y que ofrecen sus servicios a cambio de una «rentabilidad» acordada. Por otro lado son imprescindinles para el buen funcionamiento del sector sanitario público; sin ellos «lo público» se quedaria sin capacidad de reacción.

  8. Proveedor = fuente de elementos para desarrollar una labor. Siendo así, es incuestionable su labor y su «poder en el sistema», labor y poder que hay que equilibrar muy bien para evitar su dominio sobre el resto de elementos,

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