Durante los últimos tiempos estamos asistiendo en directo al “espectáculo” de cómo algunos estados, en particular Estados Unidos, niegan a las personas más vulnerables —especialmente a los inmigrantes, y más concretamente a determinados grupos de inmigrantes— sus derechos básicos. Todo ello pone sobre la mesa varias cuestiones.
Por un lado, la existencia, en una sociedad democrática como la norteamericana, de una cierta ingratitud hacia una minoría. Por otro, la concentración de fuerzas para menospreciar a quienes menos tienen, representados en muchos casos por los inmigrantes, hoy confundidos por el estruendo ensordecedor de quienes detentan el poder y reclaman para sí la grandeza del destino…, nunca su decadencia.
A esto se suma la percepción de un mundo lleno de posibilidades —por ejemplo, con el avance de la inteligencia artificial— y la cuestión de cómo la comunidad puede aprovechar esas oportunidades de la mejor manera posible. Todo ello se sostiene, sin embargo, sobre una población que debe sacrificarse por los demás —como ocurre con muchos inmigrantes—, lo que inevitablemente plantea una pregunta: ¿a cambio de qué?
Crisis de la equidad y la igualdad en las sociedades modernas
La equidad va camino de perderse, la igualdad está tocada y la convivencia afectada. Donde antes había mayormente redistribución y reconocimiento ahora parece instalarse la concentración de los medios de vida y el menosprecio de las vidas diferentes a la propia -por entenderlas inferiores- . MALOS TIEMPOS…. MALOS, porque parecen cambiar los valores que han sustentado nuestro progreso. TIEMPOS porque esto sin duda es pasajero, un momento en la historia, sólo que aún no sabemos con claridad hacia dónde va y el tiempo que durará, y quizás por eso mismo aún nos preocupa poco.
Eugenesia y desigualdad genética en la sociedad
Una preocupación que sería mayor si, por ejemplo, nuestros conciudadanos discapacitados –y reinterpretados como genéticamente débiles-, sintieran la desigualdad en sus propias carnes, porque eso si que nos haría ver claramente que hemos cambiado, que el reconocimiento se ha quedado para unos pocos, los más favorecidos o preparados genéticamente, y que la distribución es ya un simple quehacer del mercado…
¡Cuidado! Todo llegará… O no… A esperar.
Decadencia social y concentración del poder
Estamos asistiendo a la creación de un mundo decadente, en particular, decadente para los desfavorecidos y exitoso para los poderosos (o al menos eso creen ellos), pero a la postre, decadente para la sociedad plural. Una decadencia que sin duda es temporal, y a la que no podemos poner aún tiempo ni plazos.
Eugenesia y discurso político en Estados Unidos
Ahora nos apoyamos en el artículo del El diario Lo de Trump no es (solo) racismo, es eugenesia, porque nos sitúa en lo que está ocurriendo hoy mismo en nuestras sociedades avanzadas.
Por concretar, y no hace tanto tiempo, Trump publicó en su red social un fragmento de un vídeo en el que aparecían Barack y Michelle Obama como si fuesen monos… Antes de nada, decir que Trump y su Gobierno son firmes creyentes de la teoría del gran reemplazo, sustento ideológico de la extrema derecha occidental que está convencida de que la inmigración está eliminando nuestra identidad…
Un problema ideológico grave porque no se trata sólo del racismo cultural dominante en Europa, sino de la eugenesia, la superioridad biológica y el racismo científico, algo en lo que Trump tiene un largo historia, por ejemplo, con su obsesión con los somalíes de los que dijo en Davos que: “Son personas con un cociente intelectual bajo.”…
Adicionalmente, durante su campaña electoral en 2023 dijo abiertamente: «La inmigración está envenenando la sangre de nuestro país«. Es muy malo y la gente está viniendo con enfermedades. «La gente viene con todo lo que te puedas imaginar”… Y tan solo un mes antes de las elecciones de noviembre de 2024, Trump volvió a repetir que muchos inmigrantes son asesinos y delincuentes, añadiendo que ser asesino va en los genes.
El presidente concluyó: “Tenemos en este momento [gente con] muy malos genes viviendo en nuestro país”.
Eugenesia como argumento político y científico

Poniendo las cosas en contexto, Trump se declara “creyente de los genes” y dice que para tener éxito “hay que tener buenos genes”. Ello le sirve para concluir que los inmigrantes -o personas- que no le gustan, son inferiores biológicamente.
Bien.., se ha discutido mucho del racismo de Donald Trump, pero muy poco de sus ideas eugenésicas. Shannon O’Brien, académica y autora del libro Eugenesia en la política americana, dice que esto es más peligroso que el racismo por etnia o color de piel, porque se piensa que hay grupos superiores a otros y que está bien promover acciones que dificulten la existencia de los otros, de los genéticamente deficientes..
La eugenesia en la historia de las políticas migratorias
Shannon O’Brien nos dice que Trump está tratando de reflotar una vieja idea racista que utiliza la ciencia para justificar y dar cobertura a políticas que fomentan la intolerancia, el odio, la segregación racial y la discriminación.
Históricamente EEUU ha mantenido una política de fronteras abiertas con la migración, pero las teorías eugenésicas sirvieron para justificar un cierre migratorio y el inicio de una persecución que hoy alcanza límites insospechados con el ICE convertido en la milicia política particular del presidente.
Volviendo al tema del cociente intelectual, Quinn Slobodian , historiador, realiza las siguientes reflexiones. “Una de las características más llamativas de las apelaciones al cociente intelectual, sobre todo en la cultura política estadounidense, es que tiende a resurgir en momentos de movilización popular en favor de la igualdad”.
Es decir, lo utilizan para justificar con un argumento pseudocientífico y presentar como inevitables las desigualdades frente a minorías… O’Brien manifiesta: “Cuando hoy alguien dice que otra persona tiene un cociente intelectual bajo, está tratando de llamarla estúpida de una manera que parezca que está presentando un argumento factual y no solo lanzando insultos”.
Derechos políticos, ciudadanía y exclusión social
Todo esto tiene una derivada de derechos políticos, explica O’Brien. “Se vincula con la cuestión de los ciudadanos frente a los súbditos. Los ciudadanos participan en su sociedad mientras que los súbditos son gobernados. El Tercer Reich utilizó esta justificación para privar de derechos a los grupos no arios, no eran de ascendencia alemana y, por lo tanto, eran súbditos”, dice.
“Creo que estamos viendo líneas de pensamiento similares sobre quién merece el derecho al voto en Estados Unidos, la ciudadanía o el derecho a un juicio justo. Las redadas y la detención de poblaciones que son súbditos según esta línea de pensamiento son muy diferentes de las redadas a ciudadanos. La Constitución estadounidense extiende sus derechos a las personas que se encuentran en nuestro territorio, no solo a sus ciudadanos, pero estamos viendo un intento activo de reinterpretar ese concepto”, advierte.
La eugenesia y su impacto en la vida real
Es importante recordar que la teoría de la eugenesia tiene impacto en la vida real, por ejemplo, bajo la forma de esterilizaciones forzadas (Canadá, esterilizaciones a mujeres indígenas hasta la década de los 70, aunque una investigación pública reveló que éstas continuaron incluso hasta 2010. Suecia entre los años 1934 y 1976 y que afectó a entre 20.000 y 33.000 personas que el Estado consideraba débiles o no lo suficientemente inteligentes).
Los Juegos Olímpicos como escenario político
Continuamos ahora con los recientes JOO de invierno. Aquí la pregunta es: ¿qué pintaban ahí agentes del ICE?… ¿Dónde queda Justicia?

El despliegue en Italia de una división de la policía migratoria de Donald Trump evidencia cómo los Juegos sirven como herramienta política para proyectar la imagen de poder de EEUU.
El deporte internacional como herramienta de poder
El experto en deporte y política internacional de la Universidad de Denver, Timothy Sisk, explica que, “la administración Trump está mirando el deporte internacional desde una perspectiva de interés nacional”. Y desde esa perspectiva —prosigue— “está bastante claro que utiliza la politización de los JJOO para proyectar la imagen del poder de EEUU”. Sisk detalla que se trata “de parte de un proyecto más amplio de reconfiguración del orden mundial y de afirmación del dominio estadounidense a nivel global en el ámbito de la diplomacia cultural”.
El deporte olímpico y la política global
El deporte olímpico, campo para la política.
El Comité Olímpico Internacional se esfuerza constantemente en vender sus juegos como algo ajeno a la política, pero, por más que se esfuercen los dirigentes del olimpismo, los investigadores han evidenciado cómo este evento está fusionado con la política, promocionando una imagen de neutralidad que esconde agendas políticas, siendo el COI un agente político global.
Neutralidad deportiva frente a intereses políticos
La actual presidenta del COI, Kirsty Coventry, antes de inaugurarse la cita italiana insistió en la neutralidad política de los JJOO al decir que “somos una organización deportiva”. “Comprendemos la política, pero nuestro asunto es el deporte”.
Deportistas frente a las decisiones políticas
Algunos deportistas han evidenciado su incomodidad con las políticas de su gobierno, por ejemplo, el esquiador norteamericano Hunter Hess. Su compañero de equipo, Chris Lillis, añadió que esperaba que “cuando la gente mire a los atletas compitiendo en los Juegos, se den cuenta de que esos son los EEUU que estamos intentando representar”. En la palestra estaban las actuaciones del ICE que el deportista calificó de “descorazonadoras”.
Donald Trump, no ha dudado en atacarles y eso es un ejemplo más de la importancia estratégica que otorga al deporte.
Diplomacia deportiva y poder internacional
Sisk argumenta que “el impulso de la diplomacia deportiva complementa y refuerza, mediante poder blando [el soft power], lo que ya hemos visto de su diplomacia de cañones en Venezuela e Irán en términos de poder duro”.
Lo que demuestra esta edición de Milán-Cortina d’Ampezzo es que el intento del COI de publicitarse como un movimiento apolítico a los ojos del mundo es un esfuerzo casi vano: “No veo manera de que las organizaciones deportivas internacionales puedan solventar este problema —remata el politólogo Timothy Sisk— porque hay un dilema inherente en celebrar los juegos por todo el mundo, al mismo tiempo que se intenta mantener una postura de neutralidad política o un mensaje de estar por encima de la política”
Conclusión: eugenesia, deporte y convivencia social
En resumen, los JJOO y las ideas de eugenesia van de la mano porque todo lo grande acaba fundiéndose normalmente en algo mayor, algo mayor que pone en jaque nuestras sociedades porque acaba trascendiendo su equilibrio, un equilibrio conseguido a lo largo de años de historia sociocultural y que se pone en peligro con una desigualdad manifestada del lado político, del lado que sustenta la convivencia.

Esperamos que esta entrada sirva para poner un poco de luz -saber- sobre el papel del deporte en nuestras sociedades y orientar nuestras peticiones a salvaguardar sus valores humanos y su independencia de la politica . De esta manera se fomentará la convivencia entre personas distintas…, y siempre valiosas.
