* Tu escuela... Tu plataforma de apoyo... Tu laboratorio social ..
La Planificación financiera

La Planificación financiera para afrontar adversidades

Categoría:

Todos nuestros artículos se fundamentan en hechos e informaciones veraces  y también expresan opiniones, dudas y preocupaciones fruto de experiencias personales y de su estudio.

Última actualización hace 9 meses

Comenzar diciendo que…

Este artículo no lo escribe un profesional del sector financiero. Lo escribe alguien con la experiencia y el conocimiento necesarios para compartir una visión realista sobre la planificación financiera en tiempos de incertidumbre.

El tema central gira en torno a tres pilares fundamentales: comprender, anticipar y actuar dentro del mercado financiero cuando las circunstancias personales se complican y la estabilidad económica se ve amenazada. Porque, cuando la adversidad irrumpe sin aviso, contar con un plan financiero bien estructurado no es solo una ventaja, sino una necesidad.

Planificación financiera ante la adversidad: tomar el control

Dicho lo anterior,

ahora se presenta el escenario planteado.

Muy sintéticamente… Todo cambia radicalmente en la vida corriente cuando uno se ve obligado a dar prioridad absoluta al control del gasto. Todos alguna vez hemos transitado por aquí. Una especie de “bache” del que normalmente se sale. Pero a veces no se trata de un bache, sino más bien de un “socavón”. Un socavón producido por el deterioro físico consecuencia del grave accidente sufrido y a lo que muchas veces se le suma la necesidad de anticipar un empeoramiento de las condiciones…. ¡Ya lo sé!… Es normal que todos empeoremos nuestras condiciones físicas con los años y con esta normalidad vital hay que “tirar para adelante”… Pero cuando ya partes con un deterioro irreversible, las condiciones para el resto de tu vida ya quedan comprometidas y eso ya te aleja de una vida normal. O sea, que quedas condenado a transitar por un escenario de evidente desigualdad “normalizada”.

Bien. Pues con esta carga a cuestas, lo mejor para la persona afectada es ponerse en lo peor antes de que ocurra, porque de otra manera, poco podrá hacer llegado el caso salvo “ir a salto de mata” según se vayan produciendo los acontecimientos, cosa que ya es perder el control sobre las necesidades de uno mismo, porque entonces ya no podrá tomar decisiones con libertad, sólo las más evidentes y ya con prisas.

Y… Mantener el control sobre la satisfacción de las necesidades propias pasa por el dinero. Éste es un claro indicador de los caminos que se mantienen abiertos… Según el dinero que se tenga, se podrá transitar por un sitio o por otro. Esa es la realidad.

Fuentes de ingreso y planificación financiera en tiempos difíciles

¿Y de dónde sacar dinero cuando quedas fuera de una vida normal o, quizás, dentro de una desigualdad normalizada?

En primer lugar -y probablemente sea la fuente más importante-, el dinero puede provenir de la indemnización que te corresponda, si es que la hay. Aquí es muy importante ir acompañado por un buen profesional.

En segundo lugar -y esto forma parte de tu día a día-, una parte del dinero, o su equivalente, puede provenir de las ayudas/beneficios sociales que te correspondan… Yo, por ejemplo, con una pensión de incapacidad y una discapacidad alta, he podido acceder a beneficios sociales y fiscales diversos que siempre ayudan -pe. rebajas en el IRPF, farmacia, ayudas técnicas, adaptaciones vivienda, descuentos en el transporte público, en ocio y cultura, en educación, en actividades lúdico-deportivas-.

En tercer lugar -y esto ya remite también al mantenimiento de la propia autoestima-, parte del dinero puede tener su origen en tu propio trabajo personal… Yo, por ejemplo, con una incapacidad permanente y tras intentar la vuelta al mercado laboral sin éxito, me hice autónoma.

En cuarto y último lugar, yo puse mi mirada en el Mercado financiero, y en particular, me centré en la planificación financiera con el objetivo de ayudar a cubrir mis necesidades por su grado de urgencia. Es decir:

  • Muy corto plazo (1-2 años)
  • Corto plazo (3-4 años)
  • Medio plazo (5-7 años)
  • Largo plazo (más de 7 años)

El objetivo fundamental era no tener nunca menos capital de lo que tenía un año antes, o sea, al menos mantener ese dinero inicial. Y ya, a medio-largo plazo, el objetivo consistía en tener siempre el dinero revalorizado a fecha para así al menos poder comprar lo mismo que puedo comprar hoy, además de contar con un dinero adicional para atender una parte de las necesidades sobrevenidas que se me presenten.

Y digo ‘parte’ porque…, para mantener una buena salud mental…, es mejor quitarse de la cabeza eso de que las inversiones lo van a cubrir todo. A mi juicio, lo óptimo es plantearlas como una ayuda; ayuda que en el mejor de los casos puede tratarse de “una buena ayuda”.

¿Y cuáles son las necesidades sobrevenidas de mañana que necesitan de ayuda?

IMPORTANTE: En estas cosas es fundamental tener las cosas claras y bien cuantificadas. Los “futuribles” se apoyan en la subjetividad y pueden confundir más que ayudar. Es mejor trabajar desde la realidad objetiva.

En mi caso concreto, las necesidades de mañana se resumen en una residencia sociosanitaria donde sobrellevar mis dolencias. Se trata de una cantidad importante de dinero que los seguros de vida y dependencia ya me niegan hoy.

¿Y si los seguros me lo niegan? ¿Qué puedo hacer yo?

Partiendo de esta desigualdad normalizada, aquí ya entramos de lleno en la ayuda que puede aportar el mundo financiero.

Recursos útiles: Te dejo tres webs que a mí me resultaron muy útiles en lo elemental: «Conceptos básicos de inversiones que debes conocer», «Conceptos básicos de inversión: ¿Qué saber antes de empezar?» y la «CNMV – Comisión Nacional del Mercado de Valores», donde dispones de una sección llamada «Inversiones y educación financiera» para aprender.

Recomendación: Te recomiendo que empieces siempre por los conceptos básicos, para luego profundizar en el sentido, la posibilidad y la realización de tu independencia financiera. La independencia financiera es la capacidad de gestionar tu dinero e inversiones, cuestiones que también construyen tu vida. Si te ves superado o sin ganas, recurre a un gestor para que te lleve un plan personalizado a tu medida. Una gestión financiera personalizada puede ayudarte a combatir problemas derivados de la adversidad sufrida y, si no has sufrido ninguna, puede servir como protección frente a potenciales adversidades.

¡¡¡AVISOS!!! Si tus conocimientos financieros son inexistentes, recurre a un gestor hasta que aprendas. Si son mínimos, ten muy claro que te llevará tiempo aprender lo básico, otro tiempo más probar lo aprendido y aún más ajustar y encontrar la forma de inversión adecuada que puedas seguir.

Gestión financiera y control de riesgos: claves para la estabilidad

O sea, tiempo y paciencia.

El objetivo principal de una buena gestión financiera personalizada no es un tema menor. Se trata de prever y conocer tus necesidades financieras a lo largo del tiempo y, a partir de ahí, buscar los productos que puedan satisfacerlas. Todo ello debe realizarse bajo un (exigente) control de riesgos, porque en el mundo financiero-inversor el futuro no se ajusta “a priori y con certeza” a ningún patrón preestablecido. Es decir, nunca tendrás la seguridad de ganar lo que deseas o esperas ganar, y siempre existirá la posibilidad de perder dinero que no esperabas perder.

Parte del secreto está en manejar los riesgos lo mejor posible, de manera que, si se materializa alguno de ellos, solo suponga un trastorno menor. Como mucho, que implique volver a la casilla de salida para recomponerte. Y, aunque así dicho parece MUY FÁCIL, en la práctica TODO SE COMPLICA, y a veces mucho. Además, lo normal es que tus necesidades financieras solo queden cubiertas en parte (a veces la menor) por productos de inversión. HAY QUE SER REALISTA, las «fuentes o grifos de dinero» no existen.

¡A ver, a ver! No ponerse nervioso. La buena noticia es que hay distintos productos financieros que puedes elegir (o hacerlo tu gestor) y que, además, puedes combinarlos a lo largo del tiempo en función del riesgo que puedes o quieres asumir.

¡Es verdad! El mundo en el que vivimos está diseñado para mover el dinero. Esa es la esencia del capitalismo. Pero precisamente por eso hay que aprender a moverlo con sentido de oportunidad personal. Aquí no hablamos de «volvernos ricos», sino de satisfacer necesidades vital-existenciales. Dos cosas bien distintas. Una es contar con la oportunidad de malgastar, algo que todos hemos hecho alguna vez. La otra es contar con la oportunidad de vivir con una calidad de vida media, que al fin y al cabo es lo mínimo a lo que aspiramos todos.

Mi experiencia concreta

Yo ya venía de ámbitos profesionales próximos a las finanzas, de manera que conocía sus fundamentos y principios básicos. No me fue difícil profundizar. Ahora bien, me llevó su tiempo.

Lo más complicado y creativo fue determinar el dinero que iba a necesitar a lo largo del tiempo, y eso que me centré en máximos. Cuando digo máximos, me refiero a rangos de dinero que cubrieran suficientemente mis necesidades máximas, en particular, y a medio-largo plazo, una parte importante de una residencia sociosanitaria.

Con estos mimbres, entré en el conocimiento en profundidad de las inversiones financieras y en lo que podía esperar de ellas. Así aprendí que, para inexpertos como yo, hay tres maneras de invertir. El cómo lo hagas dependerá del riesgo que estés dispuesto a asumir.

(Y en la inversión directa de compra-venta de valores ni entro, porque para esto se requieren conocimientos, capacidades, dedicación y una tolerancia al riesgo muy considerable).

Opciones de inversión para no expertos: fondos indexados

¡¡¡AVISO!!! Si no tienes posibilidad o interés en dedicarle tiempo a conocer esto, es mejor que hables con un gestor. Ahora bien, por experiencia te puedo decir que embarcarte en esta empresa personal te permite aprender mucho sobre el mundo en el que vivimos y sobre ti mismo. Es una forma de mejorar en aspectos de tu vida social que quizás no conocías y también una vía para progresar en tu independencia, que, no nos engañemos, siempre pasa por el dinero.

Bien, pues sigamos. En mi experiencia, las tres formas básicas de invertir sin ser un experto son:

PRIMERO: Fondos de inversión indexados a un índice de referencia

Lo bueno de invertir aquí es que la medida de referencia ya la tiene incorporada el propio fondo, y su estrategia es replicarla. Básicamente, un fondo indexado contiene activos que componen un índice -y en su misma proporción-, de manera que refleje su evolución. Si el índice sube, el fondo indexado sube, y viceversa. Por ejemplo, un fondo indexado al IBEX35 contendrá activos de este mercado en proporciones equivalentes, por lo que se comportará como el índice de referencia.

En la web puedes encontrar mucha información sobre este tipo de inversión (¡selecciónala bien!, de operadores reconocidos). Para resumir, los fondos indexados cuentan con las siguientes ventajas:

  • Seguimiento sencillo y al alcance de cualquier perfil de inversor.

  • Costes de gestión mínimos (las comisiones son bajas porque los gestores solo replican el índice, no intentan superarlo).

  • Diversificación automática: Cuanto mayor sea la diversidad de activos, mejor se compensan los riesgos.

  • Inversión a largo plazo (normalmente 10 – 15 años), lo que da tiempo suficiente para superar crisis y hacer correcciones oportunas. Como dice el refrán: «el tiempo lo cura todo», en este caso, lo malo que pueda ocurrir en los mercados.

  • Gestión automatizada con robo advisors, que analizan tu perfil inversor y proponen la cartera óptima según cuatro variables clave:

    a) Edad: Cuanto más joven, mayor capacidad para asumir riesgos, ya que hay más tiempo para corregir pérdidas.
    b) Miedo a la pérdida: A mayor miedo, menor riesgo se debe asumir, porque lo primero es la tranquilidad mental.
    c) Plazo de inversión: A corto plazo, las inversiones deben ser más conservadoras. Para el largo plazo, se puede asumir mayor riesgo.
    d) Estabilidad de ingresos: Cuanto más asegurada esté una fuente económica recurrente, mayor riesgo se puede asumir. Lo básico es tener cubiertas las necesidades del día a día antes de invertir con mayor riesgo.

Una última ventaja es que los robo advisors aplican fórmulas matemáticas para analizar el perfil de cada cliente e indicar la cantidad óptima a invertir. Esta cantidad puede ajustarse según el perfil de riesgo o los objetivos de rentabilidad en un plazo determinado.

EN RESUMEN: Recomiendo esta inversión a quien disponga de ahorro y quiera aumentarlo a largo plazo sin depender de gestores. Eso sí, siempre con prudencia y siguiendo la evolución del mercado. Por el contrario, no es la mejor opción para quienes prefieren la autogestión activa de sus finanzas.

SEGUNDO. Fondos de inversión gestionados por terceros (cartera activa)

Esta opción consiste en invertir de manera tradicional en una cartera de empresas a través de fondos de inversión gestionados por terceros. En pocas palabras, otros gestionan tu dinero a cambio de unas comisiones establecidas.

La diferencia principal con los fondos indexados es que en los indexados no se espera superar la rentabilidad del índice de referencia, mientras que en los fondos tradicionales sí puedes esperar mayores beneficios, ya que dependen de la buena gestión del inversor profesional.

Eso sí, aquí también existe la posibilidad de pérdidas. Puede ocurrir porque los mercados no vayan bien o porque la gestión no sea efectiva.

EN RESUMEN: Esta es la opción más cómoda, ya que pagas a otros para que gestionen la inversión por ti. Sin embargo, en ningún caso te garantizan beneficios. Solo delegas en profesionales, con la confianza de que sabrán manejar mejor el dinero. O, como dicen algunos, es más bien una cuestión de fe.

TERCERO. Invertir en deuda pública (letras, bonos y obligaciones del Estado)

Esta opción es la que presenta menor riesgo, ya que el dinero queda respaldado por el Estado, el cual solo en situaciones extremas podría quebrar. Sin embargo, es también donde se obtienen menores ganancias en comparación con otras inversiones.

Es importante considerar la coyuntura económica del momento. Por ejemplo, un 3% en letras del tesoro a un año puede ser una buena inversión en tiempos de incertidumbre si se espera que, en un año, el poder adquisitivo se mantenga o incluso aumente con la rentabilidad generada. También puede servir como estrategia para esperar un momento más oportuno para invertir en productos más agresivos.

Esta inversión se puede realizar a través de gestores financieros o por cuenta propia directamente en el Tesoro Público.

EN RESUMEN: Es la opción más conservadora. Básicamente, es como «respirar con los pulmones del Estado». Sin embargo, no está exenta de riesgos, ya que los rendimientos pueden no ser suficientes para compensar la inflación o para alcanzar objetivos financieros a largo plazo.

Factores clave en la inversión: más allá de los números

Optar por una u otra inversión depende de varios factores, no solo de los ambientales, como la situación económica del momento, o de los personales, como la predisposición a gestionar tu dinero. También influyen factores más subjetivos, relacionados con la percepción y uso del dinero.

Yo los resumo en tres: el romanticismo, la necesidad y la participación.

  • El romanticismo: Como actitud, refleja una visión del dinero como algo trascendente, capaz de cambiar escenarios y transformar realidades. ¿Quién no ha pensado alguna vez que, con su dinero (también bajo la forma de inversión), podría ayudar a combatir la desnutrición infantil o apoyar causas sociales? Y, en algunos casos, es cierto.
  • La necesidad: Desde un enfoque más pragmático, el dinero se entiende como un mero instrumento para el bienestar personal, dentro del puro utilitarismo capitalista. Este es el enfoque al que realmente nos referimos aquí: tener dinero suficiente para mejorar o mantener la calidad de vida, una aspiración común a todos.
  • La participación: En su vertiente social, el dinero actúa como una especie de ticket, que otorga a cada individuo una posición en la sociedad. ¿Quién no ha pensado alguna vez que ser inversor en una empresa le coloca en una mejor posición para acceder a sus productos o servicios?

En fin, lo esencial del mundo de las inversiones, a mi juicio, es que pueden ayudarte a mantener (y en algunos casos mejorar) tu nivel de vida y a establecer tu posición dentro de la sociedad. La primera, porque vivir con bienestar es una prioridad. La segunda, porque formamos parte de un sistema en el que la convivencia social y la estabilidad económica van de la mano. Ambos aspectos son claves en el desarrollo personal.

Ahora bien, mejor tenerlo claro: salvo excepciones, no te harás rico con lo que inviertas. No es un punto de inflexión que transforme tu vida de un día para otro. No pienses que mañana podrás “vivir como un rey” gracias a lo invertido hoy. Las ganancias son proporcionales a la inversión. Si inviertes mucho, podrás ganar más (o perder más). Si inviertes poco, las ganancias pueden servirte para “darte algún gusto”, pero difícilmente cambiarán por completo tu situación.

Digamos que «vivir bien» ya viene de antes. El dinero generado por una inversión puede ayudarte a vivir algo mejor o, al menos, a no vivir peor si se presenta una adversidad. Pero, ¡ojo! También puedes perder. Sé prudente.

Por último, espero que estos breves apuntes te sirvan para comprender mejor tu posición y tus posibilidades dentro del mundo financiero y, sobre todo, el papel que la inversión puede jugar en tu vida.

8 comentarios en “La Planificación financiera para afrontar adversidades”

  1. Gracias por estos breves apuntes hablándonos de cómo invertir (con riesgo bajo control). Yo tengo algo e experiencia y comparto que «el dinero parado» no sirve para nada, básicamente para «verlo sin tocarlo». En mi opinión, lo mejor es moverlo y aprender a hacerlo controlando riesgos. Lo de los fondos indexados me parece una buena opción, y tampoco me parece mala invertir en bonos del Estado, el objetivo es lograr un poco más de dinero cuando lo tienes parado y arriesgando lo mínimo. PERO todo tiene riesgos por muy pequeños que sean.

    1. Gracias por recordarnos las fuentes de financiación de las que disponemos llegado un trance existencial a nuestra vida. Agradecer también el caso personal expuesto porque nos puede ser de utilidad, sobre todo para valorar el esfuerzo que supone cada vía y los resultados a obtener:

      1). Indemnización (via juicial). Se trata de una pura cuestión de Justicia como dañado que se es y que hay que reclamar.
      2). Ayudas/beneficios sociales (vía administrativa). Es una cuestión de justicia social y que queda al alcance de todo afectado por causa o estado tasados.
      3). Trabajo personal. Se trata fundamentalmente de perseverar en la re-integración social que, muchas veces, es clave para recuperarse como la persona que se es.
      4). El Mercado financiero. Un terreno de juego, desconocido para muchos, pero que resulta prometedor, aunque no asegurado. Supone poder contar con ese plus que todos necesitamos para complementar necesidades.
      Espero lo sigan muchos.

  2. Gracias por hablar de las inversiones desde la experiencia propia, eso hace que las vea más cercanas, o al meno más al alcance de todos (y menos dramáticas).
    Pues bien, yo me las planteo desde la necesidad; el plano romántico y el participativo se me alejan del enfoque más práctico y el dinero yo lo concibo allí en lo más práctico para salir adelante con bienestar.
    También me alegra que se nos recuerde algo que ya sabemos todos pero que siempre hay que recordar. Y es que en una inversión se puede ganar, pero también perder, y que buscar hacerse rico es una ilusión muy alejada para los que manejamos un “dinero normal”. Otra cosas son los grandes capitales, esos siempre saben donde invertir con un bajo riesgo de pérdidas.
    Espero este artículo lo lea la gente.

  3. La previsión financiera es algo a lo que tenemos que enfrentarnos y acostumbrarnos todas ls personas. Es una obligación porque el riesgo de no afrontarla es alto. Algunos dejan en manos de los seguros esta labor, y efectivamente es una herramienta muy potente para hacernos con cobertura financiera cuando la necesitamos (por ejemplo accidentes), pero hay que considerar que los seguros también obligan a una previsión financiera para pagarlos.
    Nuestra posición ( y con nuestra familia) yo creo ha de ser mas o menos como la del sector público: presupuestar gastos, financiarlos y hacer un control de ello para que no desequilibre nuestra estabilidad presupuestaria,
    Gracias por abrirnos esta ventanita para opinar.

  4. Vivimos en el mundo del (flujo) del dinero y ello es muy patente en las inversiones, unos mecanismos creados para movilizar el dinero y ponerlo a disposición del mercado financiero (y de ahí pasar selectivamente al mercado en general, por ejemplo, para producir o fabricar algo).
    En el mundo exclusivo del mercado financiero, el trabajo, o los actos productivos que desencadena no se ven, nos los tenemos que imaginar conociendo a la empresa o al sector al que el sujeto-inversor se va a dirigir. Es como poner a trabajar al dinero «sólo de oídas» porque nosotros no lo vemos y simplemente nos fiamos de aquéllos que saben cómo le va a la empresa o negocio-sector.
    En este contexto, parece que los fondos indexados son lo más oportunos porque al menos siguen la norma del momento. Pero si la norma no nos convence siempre podemos recurrir a una cartera personalizada por un profesional, o también por alejarnos del mercado y dedicar nuestro ahorros a la renta fija de un estado soberano.
    En fin, DINERO, ese objeto de deseo en nuestras vidas que vive sin nosotros y que fluye a su antojo si no es bien gestionado.

  5. Hacer uso del mercado financiero para mejorar nuestras finanzas es algo que hoy está al alcance de todos, al menos en su acceso, otra cosa es en su efectividad. Yo creo que a este mercado hay que recurrir -como a cualquier otro- siendo conscientes de la realidad que le rodea, y que no es otra que «el juego de la suerte del dinero», o sea, que hoy puedes tener x y mañana 2x o -x. Los profesionales son las personas más adecuadas para invertir porque estudian la solvencia de las empresas, pero sin ser un profesional también se puede saber hasta dónde se quiere perder y lo que se espera ganar (como en un juego), y actuar en consecuencia-.

    Lo que ya no tengo tan claro es que sea conveniente invertir como consecuencia de una adversidad, las ilusiones están «a flor de piel» y es más fácil caer, creo, en la necesidad (al menos, la psicológica). Y con el dinero hay que ser frío y hacerse un mapa de rutas a seguir, desde el hoy a las diversas opciones del mañana y sus condicionantes y marchas atrás. Sólo de esta manera creo que la gestión puede ser eficaz, y además la persona actuará con una mayor tranquilidad porque las zonas de riesgo ya las tiene previstas.

  6. El dinero, como cualquier otro Bien, tiene su mercado y entrar en ese mercado es quedar sujeto a las leyes de la oferta y la demanda, leyes que hay que manejar con acierto en este terreno para rentabilizar lo aportado, y no es tarea fácil porque la oferta y demanda de dinero no sigue la lógica de un articulo de consumo elemental.
    Lo que si es cierto es que el dinero es mejor moverlo cuando se ven claras oportunidades, de lo contrario, lo normal es no ver rentabilidad, o lo que es peor, ver cómo mengua con el paso del tiempo (ya sea por comisiones directas, ya sea por el impacto de la inflacción)

  7. No cabe duda que vivimos en un mundo de dinero de manera que poco (o casi nada) se puede hacer sin él. Y en el caso de las adversidades no lo es menos, si cabe lo es más porque es quedar colocado en un punto retrasado respecto a los demás; punto que se puede adelantar accediendo al dinero que pueda lograr tal posición, una posición que muchas veces es la misma de la que parten los demás, pero que en nuestro caso sólo se puede garantizar con dinero un dinero que tampoco asegura alcanzar la meta final, pero que la posibilita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Con este rotundo título NO pretendemos rebatir el modelo de Estado que nos hemos dado todos -¡ni mucho menos!-, sino realizar una sana y constructiva exposición crítica a concretos hechos en tanto exponentes elementales del actuar institucional. Partimos pues, de lo micro, para deducir, desde ahí, lo macro.

Concretamente hablamos de:

  1. Las listas de espera en procesos judiciales.
  2. La falta de solidaridad ante la necesidad de auxilio a quien(es) lo precisa(n).
  3. La transparencia pública.
  4. La participación del ciudadano en materia pública.

Súmate para participar en la primera entrega.

El objetivo principal de esta iniciativa es identificar “los mimbres que trenzan” nuestro modelo de asistencia sanitaria y, con ello, determinar cuáles son los principales implicados e intereses involucrados que, en conjunto, lo justifican y mantienen… O visto desde el lado negativo, lo penalizan y combaten.

Puedes encontrar una primera entrega en Blog>Sanidad Publicaciones

Súmate para mantener actualizada la iniciativa.

Resumen de privacidad

Si quieres conocer más sobre nuestra política de privacidad y aviso legal puedes acceder a los enlaces.