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La juventud atracada

La juventud atracada ¿Cómo un electorado envejecido cercena el futuro de los jóvenes?

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Última actualización hace 9 meses

¿Qué futuro les queda a los jóvenes cuando las decisiones políticas se toman pensando solo en los mayores? Este artículo, basado en el libro La juventud atracada de J. I. Conde-Ruiz, pone el foco en un sistema que olvida a quienes vienen detrás. Un análisis claro, directo y urgente sobre el coste real de la desigualdad intergeneracional.

El mensaje del autor: una llamada intergeneracional

CONDE-RUIZ J.I. La juventud atracada. Cómo un electorado envejecido cercena el futuro de los jóvenes. (2023) PENINSULA.

Este libro ha sido todo un descubrimiento, y no sólo por el “agrio” tema que trata y que nos aproxima desde el lado más económico-político hacia una cuestión básica de moral social, también por la claridad en la exposición, tan clara, que podemos seguirla fácilmente e incluso vernos reflejados en la mayor parte de las reflexiones planteadas (o al menos identificarlas simplemente echando una mirada a nuestro alrededor).

Para resumirlo vamos por bloques. El Primero, resaltando su Misión, el Mensaje que transmite, el Aviso que nos “lanza” y el Eje argumental que plantea. El Segundo, entrando a las materias que trata: educación, trabajo, vivienda, emancipación y fecundidad, tecnología y medio ambiente. El Tercero, con el resumen de medidas a adoptar que propone el autor para que no colapse el sistema.

Así pues, comenzamos.

Un sistema que olvida a los jóvenes

MISION… Como dice el autor, este es un Libro para que los jóvenes tomen conciencia de lo que implican para ellos, y su futuro, las políticas actuales y las decisiones que se toman, en particular, que la mayoría de ellas están dirigidas hacia las personas mayores, personas que por lo general no están dispuestas a pagar con/de sus impuestos dejando a las generaciones futuras ese pago pendiente.

MENSAJE…. El libro transmite desde el primer momento que es necesario empatizar con los jóvenes y comprender el atraco al que les tenemos sometidos por causa de la demografía política que les trata básicamente como “seres invisibles” en un escenario político donde su bajo número les hace muy difícil hacerse notar frente a los mayores. En particular, el autor nos anima a ser conscientes de que hoy apenas hay programas políticos que beneficien a los jóvenes, lo cual deja en muy mal lugar a nuestra Justicia intergeneracional… Aquí, se pone un pie en el lado más político-moral.

AVISO A NAVEGANTES!!… Consecuencia de lo anterior, el autor viene a alertarnos de que si no cambia la sensibilidad de los mayores hacia el bienestar de las generaciones futuras, el sistema sólo cambiará lo básico a corto plazo y no quedará margen fiscal para implementar programas de inversión que beneficien a los jóvenes procurándoles su bienestar. O dicho de otra manera, parece que nos aproximamos a ese punto a partir del cada nueva generación vivirá peor que su antecesora. Un mundo en retroceso.

EJE ARGUMENAL. Se resume en dos palabras plenas de sentido: Demografía política… Y el sentido parte de que hoy, en política, el peso lo tienen los mayores y es por ello que el incremento de gasto lo absorben políticas de envejecimiento (pensiones, sanidad, dependencia). Todo ello a costa de rebajar inversiones en educación, I+D+i, vivienda, rentas de emancipación, ayudas natalidad, crisis climática; unas inversiones éstas que encima mejorarían la productividad y la perspectiva de un futuro con bienestar… Pero ante esta aparente paradoja: ¿Nos hemos vuelto locos o más tontos?… Desde luego no es algo que hagamos premeditadamente para “fastidiar”, porque se trata del futuro de nuestra propia “sangre”. De lo que se trata más bien es de que no nos damos espacios para una “dura y diáfana” reflexión más allá de nuestro propio día a día. De lo inmediato… Y así les irá (a las futuras generaciones).

Todos los males que se plantean en esta obra responden a la irrelevancia demográfica de los jóvenes, lo cual deriva en que su peso electoral es tan pequeño que no pueden imponer su agenda ni tampoco una política que responda a sus necesidades… El hecho es que -y esto es una evidencia-, los mayores son más atractivos para los políticos porque son más fáciles de manejar. Son cortoplacistas. Basta con hablarles de las pensiones, de no subir impuestos y del patrimonio. Además, todo mensaje se traslada -y les llega- a través de los medios tradicionales (televisión, periódicos). Por el contrario, los jóvenes tienen una agenda política más variada y dispersa, y acceden a redes y a herramientas más innovadoras. Son menos atractivos y más difíciles de manejar por los políticos. Pero son cada vez menos.

Perspectivas futuras: ¿quién pagará la factura?

PERSPECTIVAS.

Todo parte de un hecho central, y es que en 2050 España será uno de los países más envejecidos del mundo y el sistema de reparto de nuestras pensiones se enfrentará a problemas de sostenibilidad, ya que éstas pueden no ser pagables por los trabajadores. Esto plantea la necesidad de un pacto intergeneracional para no llevar todo el gasto a los jóvenes. Ellos llegado el caso pueden romper el mal pacto e irse a otro país, que para eso están formados.

El futuro de las pensiones y la edad de jubilación

EL FUTURO QUE NOS ESPERA.

El autor nos recuerda que, irremediablemente —porque no hay de otra— y para sostener el sistema de pensiones, la edad efectiva de jubilación acabará estando relacionada con la esperanza de vida/longevidad. Y ello atendiendo a tres características:

  • El proceso no será homogéneo para todos los trabajadores; dependerá de lo dura y exigente que sea físicamente la profesión y de la salud del trabajador… No a todos se les pueden pedir los mismo esfuerzos.
  • Será flexible porque los trabajadores irán reduciendo gradualmente su jornada laboral hasta la jubilación total. No se tratará de pasar por una puerta que cambie la vida de un día para otro como es todavía hoy.
  • Y alcanzada la edad de jubilación, se permitirá compatibilizar pensión y salario. La libertad de elección se lleva aquí a su máxima expresión. Es la clave.

Datos que evidencian el desequilibrio generacional

AHORA CON DATOS.

Muy brevemente, y relatado en el libro:

  1. Las pensiones ya suponen el 13,6% del PIB y absorben más del 60% del gasto social.
  2. Hoy todo el incremento del gasto público va destinado a los mayores y ello a costa de deuda pública y no del aumento de impuestos.
  3. Los mayores apoyan este sistema y pasan la factura a los jóvenes que habrán de pagarla en el futuro… En fin, trasladamos 4 puntos del PIB de gasto corriente para que lo paguen las generaciones futuras, o sea, que se está emitiendo deuda pública en lugar de tomar la decisión impopular de subir los impuestos para aumentar ingresos (o por el contrario, reducir el gasto)… Y la deuda pública representó en 2021 el 116% del PIB, lo que según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) se elevará al 186% del PIB en 2070 por el gasto asociado al envejecimiento.

El autor plantea que esto es un ROBO A LOS JÓVENES, y para evitar este expolio propone desde el inicio:

  • Que el déficit estructural sea cero o, equivalentemente, prohibirlo.
  • Que cada € adicional gastado en mayores debe suponer un € adicional en gasto para jóvenes.
  • Que se recaude más, o al menos hacerlo como la media de la UE, porque no subir impuestos y no reducir gasto solo deja como salida financiar el gasto emitiendo deuda pública, o sea, pasar la factura a los jóvenes.

Educación, trabajo y vivienda: raíces del expolio

Segundo bloque

Concretando las raíces de este expolio, el libro aborda las materias afectadas:

  • Educación.
  • Contratación laboral.
  • Vivienda.
  • Emancipación.
  • Fecundidad.
  • Era digital y efecto aglomeración urbana.
  • Cambio climático y medio ambiente.

En cuanto a la EDUCACIÓN, su gasto viene a la baja y contamos con un sistema con peores resultados que los de nuestro entorno.

Pero ¿somos verdaderamente conscientes del valor de la educación en la sociedad en la que vivimos?

Reflexionemos…

Primero. La educación pública permite que todos los niños tengan acceso a la formación y con ello se mejore la equidad al promover la igualdad de oportunidades y la movilidad social.

Segundo. La educación pública mejora la rentabilidad y eficiencia, y eso porque a mayor nivel educativo del trabajador, mayor es su productividad, es decir, que con más educación, más rentable será el sistema de pensiones.

Conclusión y realidades. El espejo en el que mirarnos.

a) La educación debería ser una prioridad económico-política de cualquier país por puro cálculo de resultados, pero en España el rendimiento educativo está muy por debajo de otros países; el abandono escolar es alto; no existen garantías en igualdad de oportunidades y de movilidad social; la formación profesional es insuficiente y con contenidos alejados de lo demandado por empresas. Y cada vez se invierte menos en educación, de manera que no alcanzamos un nivel similar a países de nuestro entorno.

Además, no se hacen las reformas necesarias porque no forman parte del debate público ni del interés político. Todo lo contrario que el gasto para mayores. De hecho, la realidad es que en materia de educación nuestros políticos han sacado una ley educativa cada vez que llega un nuevo partido al gobierno… Son, a la postre, reformas que quedan mediatizadas por la ideología del partido que las propugna, no por la realidad de las necesidades consensuadas de una vida en sociedad y en un mundo global.

b) La educación debería ser prioridad del estado social. Y es que hoy en España el 30% de niños viven en familias por debajo del umbral de pobreza. La pobreza va de la mano del fracaso escolar, el abandono es mayor y la movilidad social se trunca, quedando condenado a replicar la vida de sus padres…. En nuestras sociedades de bienestar no hay mejor inversión que la de evitar el fracaso de un niño de un hogar pobre. Lo invertido se recuperará con creces con las aportaciones que ese niño y sus descendientes hagan una vez salgan de la pobreza.

La educación vuelve a ser un ejemplo de lo poco que importan los jóvenes (incluso los menores) a la hora de decidir dónde gastar e invertir recursos públicos.

Precariedad laboral: una trampa para la juventud

En cuanto a la CONTRATACIÓN LABORAL, lo temporal o precario recae en los jóvenes porque los indefinidos están ocupados y las empresas necesitan flexibilidad para competir en un mercado globalizado. Así, la tasa de temporalidad y de paro de los jóvenes son las más altas de la eurozona. ¿Abusamos de ellos?

Primero. Toda la flexibilidad de empresa recae en los jóvenes, que encadenan contratos temporales o precarios que no les proporcionan la estabilidad necesaria para acceder a una vivienda, emanciparse o formar una familia.

Segundo. Las leyes laborales han creado un mercado laboral dual donde la flexibilidad que necesitan las empresas se logra a través de contratos precarios para jóvenes. Así, en un entorno económico más globalizado las empresas requieren más flexibilidad laboral para competir, y con esto se ha aumentado la precariedad laboral de los jóvenes.

En datos.

Los jóvenes padecen una tasa de temporalidad que es el doble que la media de la economía. La tasa de paro también es más elevada respecto al total de la población activa… Temporalidad + contratos inestables + trabajo a tiempo parcial + menor duración de contratos… han convertido a los jóvenes en trabajadores pobres y precarios, con salarios bajos e inseguridad laboral… Con ello se dificulta su desarrollo personal, siempre sometidos a la incertidumbre en el futuro.

Conclusiones y realidades. El espejo en el que mirarnos.

El autor plantea la siguiente cuestión: ¿Por qué no contar con una legislación laboral que realmente proteja a las personas y elimine la dualidad trabajador de primera -indefinidos- y segunda -no indefinidos- repartiendo la seguridad entre ambos?… Se trataría de pasar de un modelo que proteja el puesto de trabajo a otro que proteja al trabajador (pe. con políticas activas de formación)… Pero esto es difícil en lo político pues los trabajadores indefinidos deberían de renunciar a parte de su seguridad laboral para cedérsela a los precarios, y estos últimos son menos y mucho más jóvenes, de manera que cuentan con menos apoyos.

En resumen. Lo realmente relevante en la calidad del empleo es la duración del periodo de trabajo y el salario… Si es indefinido, pero de duración corta, la precariedad seguirá siendo alta.

Vivienda inaccesible y emancipación imposible

En cuanto al acceso a la VIVIENDA en las condiciones tradicionales (en propiedad) es inviable para unos jóvenes con contrato precario que no da para una hipoteca. Pero no es mucho mejor para acceder a una vivienda en alquiler, para las que no existe parque público.

Esto lleva a una emancipación tardía y a retrasar decisiones vitales. Y el acceso a la vivienda ha empeorado porque los salarios medios han subido menos que los precios de la vivienda y apenas existe política de vivienda que ayude a la emancipación.

Conclusiones y realidades. El espejo en el que mirarnos.

  • En los presupuestos de los últimos años apenas se destinan recursos para políticas sociales de acceso a la vivienda que ayuden a la emancipación juvenil (la demografía política lo sustenta).
  • Carecemos de apoyo público a la VIVIENDA, en particular, porque su precio es muy superior a los sueldos.
  • Pregunta: ¿Y esto se soluciona con vivienda más barata o/y con sueldos más altos? Como diría mi madre: en el término medio está la virtud.

En cuanto a la EMANCIPACIÓN, hoy se retrasa la edad en los jóvenes (más allá de los 30) porque no pueden antes y se ven en la necesidad de vivir en casa de los padres hasta ahorrar o conseguir el contrato indefinido.

¿Dónde hemos dejado los ideales de independencia y de autonomía de la persona?… ¿Y dejarla a las riendas del libre desarrollo de su personalidad?

Fecundidad en mínimos y desafíos de la era digital

En cuanto a las TASAS DE FECUNDIDAD, tenemos una de las más bajas del mundo1,19 hijos por mujer en edad fértil— y ello debido a la confluencia de la precariedad laboral, la falta de vivienda y la ausencia de políticas sociales para fomento de la maternidad, porque… Tampoco es una cuestión de libre voluntad de las mujeres, que como siempre ha ocurrido, quieren tener hijos.

En lo que respecta a la ERA DIGITAL, los jóvenes se encuentran en el cambio tecnológico más intenso experimentado por la sociedad en toda su historia. Además, lo afrontan conjuntamente con otros dos retos globales: el envejecimiento y la crisis climática.

La globalización y el cambio tecnológico están transformando la economía a un alto ritmo. Además, se crean megaciudades como centros de innovación; también se producen abusos en la posición dominante de ciertas empresas líderes.

Conclusiones y realidades. El espejo en el que mirarnos.

  • Parece que las máquinas van a sustituir a los trabajadores en tareas rutinarias (repetición de procesos como cadenas de montaje) y esto va a suponer una polarización del empleo y la desigualdad, porque desaparecerán trabajadores y aumentará el nivel de cualificación —que no lo tienen todos—.
  • La formación hoy es clave para que no se vean desplazados los trabajadores y así evitar la desigualdad. Una revolución educativa es necesaria.
  • Hay que dar oportunidades a los jóvenes para que adquieran habilidades empresariales que les permitan llevar a la práctica sus ideas innovadoras y con ello mejorar la productividad y el crecimiento futuro.
  • Por otro lado, en España el crecimiento se concentra en las ciudades – el 80,5% de la población vivimos en ciudades – y este efecto AGLOMERACIÓN hace que se concentre y difunda el conocimiento, I+D e innovación geográficamente.

Cambio climático: herencia envenenada para los jóvenes

En cuanto al CAMBIO CLIMÁTICO, ello es debido a los gases de efecto invernadero como el CO₂ que hacen se recaliente la Tierra porque el planeta tiene una capacidad limitada para absorber los residuos liberados de la actividad económica. Gases de efecto invernadero que son debidos a: la generación de energía a costa de quemar combustibles fósiles, la tala de bosques, el uso del transporte, la producción de alimentos (deforestación, digestión vacas y ovejas, fertilizantes, consumo de energía para hacer funcionar los equipos agrícola y pesquero).

CONSECUENCIAS VISIBLES que avalan el cambio climático y el impacto medioambiental:

  • El aumento de la temperatura media del planeta.
  • Sequía, incendios forestales y tormentas más destructivas. Inundaciones, subida del nivel del mar.
  • Menor disponibilidad de agua dulce consecuencia del cambio de los patrones de lluvia, aumento de la evaporación y detrimento de los polos… Todo ello lleva al descenso en la calidad del agua.
  • Biodiversidad y especies en riesgo de extinción.
  • Consecuencias sociales:
    • Salud (expansión de enfermedades por cambio en patrones climáticos, aumento de la mortalidad por el calor, cambio en la distribución del polen alergénico, mayor riesgo de accidentes por eventos climáticos extremos, aumento de riesgos por calidad del aire y ozono).
    • Pobreza y desplazamiento, con riesgo mayor para las personas que viven en áreas urbanas de bajos ingresos.
    • Escasez de comida (cosechas, pesca y ganado menos productivos, océano más ácido…).

Conclusiones y realidades. El espejo en el que mirarnos.

El cambio climático es un problema principal al que nos enfrentamos y de difícil solución por el efecto acumulativo de las emisiones y su irreversibilidad, así como por la incertidumbre de sus consecuencias catastróficas, a lo que se le añade ser un problema global que requiere coordinación.

Si ahora nosotros usamos todas las energías contaminantes intensamente, podremos crecer económicamente, pero a costa de las siguientes generaciones, que sufrirán las consecuencias negativas. Para evitarlo es preciso adoptar:

  • Tecnologías menos contaminantes (eficiencia energética en edificios, impulsar transporte colectivo, mejorar la eficiencia de los motores de coches, poner LED…).
  • Prohibir o reducir actividades o sustancias perjudiciales para el medio ambiente (evitar talas, reforestar, impulsar energías limpias…).

Pero todo esto supone incurrir en un coste económico hasta echarlo a andar.

Bien.

¿Pues conociendo las soluciones, por qué no frenamos el cambio climático?**

Pues porque su implementación política es complicada: no hay consecuencias instantáneas que nos hagan caer en la cuenta de los daños irreversibles, con lo cual se trasladan a futuro. Sin embargo, sí se perciben los costes porque echar a andar esas medidas de solución supone una ingente cantidad de dinero… Digamos que es una cuestión de visibilización de beneficio-coste, y los costes son más tangibles porque son inmediatos, mientras que los beneficios sólo se hacen tangibles a futuro.

Además, en el plano de la implementación económica-mercados, la realidad es que no estamos dispuestos a asumir costes. Así, las empresas sólo invertirán en desarrollo de energías alternativas si les resulta rentable, porque las sucias se encarecen mucho… Es la ley del negocio. La que impera.

Medidas urgentes para rescatar el futuro juvenil

Tercer bloque

Es verdad que muchos de los problemas citados no son nuevos, de hecho la mayoría hemos oído de ellos de forma recurrente a lo largo del tiempo sin que nunca haya ocurrido nada desastroso que nos haya hecho cambiar algo… por ejemplo… Que si ya no hay para pensiones, que si las máquinas nos van a quitar el trabajo a todos, que si el cambio climático acaba con todoFalso hasta ahora

Lo que sí es cierto es que ahora confluyen muchos problemas y tendencias y esto hace que el futuro sea mucho más incierto, y con ello, la calidad de vida de las siguientes generaciones se vea muy comprometida. Hoy todos tenemos, y tendremos, que pensar más (y mejor).

En resumen: estas son las diez medidas planteadas por el autor para aliviar la situación de los jóvenes y aclarar su futuro:

  1. La reducción del déficit estructural y de la deuda pública.
  2. La reforma del sistema de pensiones para adaptarlo a la longevidad, y que sea sostenible.
  3. Un reparto de recursos públicos más solidario entre generaciones y que permitan aumentar recursos para políticas que benefician a jóvenes, mejoren la productividad y el crecimiento a largo plazo.
  4. La disminución de la temporalidad y la precariedad laboral, y un cambio del marco de relaciones laborales pasando a una legislación adaptada que proteja al trabajador… La flexiseguridad.
  5. El aumento de recursos para mejorar la educación, adecuar la oferta de formación profesional y fomentar la FP dual para favorecer la inteligencia artificial.
  6. Una nueva política de vivienda pública… Un parque público de vivienda en alquiler que ayude a la formación de familias.
  7. La lucha contra la pobreza y el fracaso escolar como prioridad política.
  8. El aumento de la productividad y de la tasa de fecundidad para reforzar la sostenibilidad del sistema de pensiones.
  9. Un compromiso para frenar el cambio climático, implementando medidas —como el impuesto al carbono— que disuadan de acudir a combustibles fósiles e incentiven la aparición de innovaciones verdes limpias.
  10. El avance hacia una sociedad diversa e inclusiva, donde las redes sociales juegan su papel reivindicativo.

Veremos si se hace algo al respecto o si dentro de unos años seguimos hablando de lo mismo.

8 comentarios en “La juventud atracada ¿Cómo un electorado envejecido cercena el futuro de los jóvenes?”

  1. Me lo acabo de leer y comparto la mayoría de lo que se dice. En resumen: la colaboración y pacto intergeneracionales son importantes porque el futuro no está muy claro. Pero somos animales y adaptativos, así que nos adaptaremos a los cambios.
    De todas formas sólo recordar que lo del fin de las pensiones se viene hablando hace muchos años y no ha ocurrido (y parece evidente que no va a ocurrir -o nos pegaremos-). Con el cambio climático veremos qué pasa (quien lo vea). Por otro lado, que las nuevas generaciones viven mejor que las anteriores ha sido un hecho. Es verdad que ahora parece que todo se les complica, pero ¿cuándo no hemos sido capaces de solucionar las cosas los humanos? La diferencia es que hasta ahora solucionábamos lo «claramente visible» y ahora el cambio que se produce es que hay que solucionar temas a largo plazo (menos visibles hoy), y para el largo plazo no estamos bien educados ni preparados.
    No sé, yo creo que todo pasa por un cambio de visión. De los paradigmas de estabilidad tradicionales a los de cambio necesario e inevitable.
    Seguiré leyendo.

    1. La juventud atracada hace referencia a dejar a las generaciones futuras un mundo peor que el que los ya mayores hemos vivido. Parece que va a ser asi, comenzando por los cambios climáticos y demográficos; algo que a fin de cuentas está más cerca del cambio natural que del puramente técnico. Clima y población tienen una amplia base natural pero es verdad que en ambos estamos influyendo muy negativamente, en el primero por la obviedad del desarrollo económico al margen de la naturaleza y en el segundo ante la falta de nacimientos porque el modelo social no los favorece.
      Pero creo que la juventud en algún momento actuará. Es cuestión de tiempo. La sostenibilidad es la clave, la del mundo natural en el que vivimos y la de las sociedades en las que queremos vivir. Me extraña que nos quedemos como puros entes adaptativos y no explotemos el lado más transformador. El hombre tiene ambas facetas y a lo largo de la historia lo ha demostrado..

      1. Yo creo que a nuestra juventud no se le educa en que el futuro depende de ellos, que nadie sino ellos se va a preocupar de su futuro.
        Todos los padres queremos que nuestros hijos vivan mejor y confiamos en eso, pero ya muchos nos vamos dando cuenta de que lo de vivir mejor no está tan claro por diversos factores como apunta el libro.
        Yo creo que todo se fundamenta en un problema de educación. Educar para vivir un buen futuro es importante. Educar para vivir con lo que hay está bien si hay suficiente y es bueno para todos en los próximos años, pero es negarse el futuro no ver que no hay (o que no es suficiente) y que no va a ser bueno para todos en el futuro.
        Yo creo que hoy aún todo se basa en pasarse las cosas «de padres a hijos», una especie de traspaso patrimonial, pero es probable que mañana ese traspaso ya no exista por múltiples factores, y que encima con ese traspaso se fomente la desigualdad.
        En resumen, No hay que ponerse una venda en los ojos para no ver el futuro y seguir viviendo como vivimos y sabemos vivir, lo que hay que hacer es repartir gafas para todos de modo que ese futuro lo podamos ver más claro todos, y de ahí, poder actuar.
        A los jóvenes les toca dirigir e imaginar.

  2. El cambio generacional siempre ha estado presente a lo largo del tiempo. Toda generación, creo yo, quiere ver su paso por el MUNDO como un paso beneficioso. Creo va en la naturaleza del ser humano dejar algo bueno tras de sí, como una planta que se adapta a los ciclos del tiempo. Ahora bien, es verdad que todo parece indicar que vienen tiempos peores para las generaciones futuras… parece… Pero como siempre ha ocurrido a lo largo de la historia, sólo el hombre puede cambiar sus «condiciones de vivir». Basta acercarse al límite de algo para que el humano acabe respondiendo. No me cabe duda que será así llegao el caso.
    Hoy ya algunos lo hacen, aún pocos, pero por ahí se empieza. No desconfiemos del ser humano y de su particularización en individuos quieren vivir una vida «bien vivida».

  3. ¿Cómo se puede plantear un genérico «juventud atracada» con la diversidad de jóvenes que tenemos? Suena más bien a una especie en extinción que a una nueva generación, con sus cosas buenas y malas que, movidos por la propia adaptación, seguro que sortearán porque en la historia de la evolución siempre ha sido así -salvo la extinción.
    Yo creo que cuestiones generales como las plantreadas se pueden pensar con cierta probabilidad de que ocurran, pero de lo general también surge lo particular, es una pura cuestión adaptativa, y fruto de esta adaptación muy probablemente se cambien cosas en favor de las nuevas generaciones -y por parte de generaciones ya también nuevas porque el temor y el conocimiento se acumulan-.
    Espero que las próximas generaciones vivan como quieran vivir. Yo creo que están e su mano hacerlo.

    1. Una juventud atracada sólo puede defenderse denunciando «el atraco» y movilizándose para que no se consume. Para mí, el mayor problema al que se enfrentan las siguientes generaciones es el cambio medioambiental y,sinceramente, no veo las calles del mundo llenas de jovenes manifestándose en contra, no se, me imagino que llegará (o no).

  4. Yo creo que la juventud está en un mal momento porque el progreso ya no parece ser tan evidente, o al menos no algo que genere una verdadera cohesión del todo social. Con el paso del tiempo esta tendencia se agudiza y la desigualdad comienza a “campar a sus anchas” y a visibilizar algunas que vamos normalizando, o al menos justificando se produzcan; es el caso, por ejemplo, del acceso a la vivienda, interiorizada como bien de mercado sólo accesible a quien pueda pagar su precio.

  5. Aqui hablamos de electorado envejecido pero a mi juicio falta hablar de una mediana edad «capitalizada» tras la muerte de los mayores. España es aún un país de herencias y culturalmente estamos educados en ello. La propiedad es un elemento esencial en nuestro relevo generacional y a mi juicio no se le da el suficiente peso social para mejorar nuestro entorno, o al menos, se habla poco de ello y del papel que desempeña en la comunidad,

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