La dignidad humana no es solo un derecho, sino una manera de vivir. En La Dignidad Humana: una manera de vivir, Peter Bieri nos invita a reflexionar sobre cómo se expresa la dignidad en nuestra relación con los demás, con nosotros mismos y con el mundo. A través de un análisis profundo y cercano, el autor desgrana las dimensiones de la dignidad como autonomía, respeto y reconocimiento, planteando una pregunta esencial: ¿qué significa realmente vivir con dignidad?
Bieri, Peter. La Dignidad humana: una manera de vivir (2017). Herder.
Nacido en Berna en 1944 y retirado ya de su cátedra de Filosofía en la Universidad Libre de Berlín, Peter Bieri reflexiona sobre ese ‘valor’ que debe regir nuestra conducta, veracidad, intimidad y nuestra relación de respeto y encuentro genuino con los otros y con nosotros mismos: la Dignidad.
Pero, ¿en qué consiste propiamente la Dignidad? Bieri analiza las diversas situaciones en que percibimos la Dignidad en nuestra vida como modo y manera de vivirla y de afrontar sus desafíos-amenazas… En síntesis… la Dignidad se puede plantear como un modelo humano esencial con el que se trata de afrontar los padecimientos desde una determinada actitud: la del «yo acepto el desafío». Una actitud en la vida que es respuesta a la experiencia de la incertidumbre que se cierne sobre aquélla.
En fin, se trata de vivir una vida con Dignidad… Lo cual pone en primer plano la actitud de respeto y reconocimiento hacia todas las personas, porque todas han de vivir una vida sin humillaciones y ocupando el puesto que a cada cual le corresponde.
El presente libro se nutre del ideal filosófico que trata de arrojar luz conceptual a experiencias importantes de la vida humana; experiencias que requieren para su reflexión y tratamiento conceptos que nos hemos inventado y que quedan a nuestra disposición como algo obvio en el contexto de vida habitual… Pero a veces ocurre que deseamos saber más exactamente de lo que estamos hablando cuando “intuimos” que hay en juego cosas importantes y que el concepto utilizado no las deja bien claras. Eso es lo que nos sugiere Bieri que ocurre con el concepto de Dignidad. Algo que reconocemos como importante y que no puede ser vulnerado.
Pero, ¿qué es exactamente la Dignidad?
Bien… Para contestar a esta pregunta podemos seguir dos caminos de pensamiento distintos:
1. La Dignidad como propiedad de los seres humanos
El camino por el cual concebimos la Dignidad como una propiedad de los seres humanos, como algo que poseen por el hecho de ser seres humanos y de cuya naturaleza depende entender aquélla en tanto derecho: El derecho de ser respetado y tratado de una manera determinada.
Un Derecho inherente a todo ser humano.
2. La Dignidad como modelo de vida
El camino que resalta a la Dignidad como un modelo de pensar, de vivir y de hacer; modelo que queda capturado por una mirada despierta y precisa a las diversas experiencias con las que nos encontramos en la vida. Se trata entonces de entender todas estas experiencias en sus particularidades y de preguntarse cómo se interrelacionan entre sí.
En fin, se trata de sacar a la luz el contenido intuitivo de la experiencia de la Dignidad y de modelarla.
El libro se decanta por el camino DOS: La Dignidad del hombre como manera de vivir una vida humana. Dignidad en la que se pueden distinguir TRES DIMENSIONES perfectamente separables en el pensamiento:
Primera dimensión: La Dignidad en la relación con los demás
Esta dimensión remite a la manera en que soy tratado por los demás. En este caso, la Dignidad es algo que determinan los otros y que podemos expresar dando respuesta a las siguientes preguntas:
- ¿Qué es lo que se me ha de quitar si se quiere destruir mi Dignidad?
- ¿Qué es lo que en ningún caso se me puede quitar si se quiere preservar mi Dignidad?
De este modo, se obtiene una panorámica sobre las múltiples facetas de la Dignidad, en la medida en que ésta depende de los otros.
Segunda dimensión: La Dignidad en la relación con los demás
Esta dimensión refiere a cómo yo trato a los demás, al modo en que estoy en relación con ellos, de mi actitud hacia ellos cuando aparecen en mi vida. Ahora la Dignidad es algo que no determinan otros, sino yo mismo.
Las preguntas a responder aquí son:
- ¿Qué modelo del hacer y del vivir en relación con los demás conduce a la experiencia de que preservo mi Dignidad?
- ¿Con qué hacer(es) y vivir(es) la pierdo?
Tercera dimensión: La Dignidad en la relación con uno mismo
En esta dimensión yo soy quién decide sobre mi Dignidad. Se trata de la manera en que estoy en relación conmigo mismo.
Las preguntas a responder aquí son:
- ¿Qué manera de verme, valorarme y tratarme a mí mismo me da la experiencia de la Dignidad?
- ¿Cuándo tengo la sensación de echar a perder mi Dignidad por la manera como me comporto frente a mí mismo?
En resumen:
- ¿Cómo me tratan los otros?
- ¿Cómo estoy en relación con los otros?
- ¿Cómo estoy en relación conmigo mismo?
Tres dimensiones de la experiencia y del análisis que confluyen en el concepto de Dignidad, dotándole de toda su densidad y personalidad propias.
A lo largo de ocho capítulos, Bieri desarrolla sus ideas planteándonos los ejes de la experiencia de la Dignidad que conforman nuestra forma de vida.
Los capítulos son:
- La Dignidad como autonomía.
- La Dignidad como encuentro.
- La Dignidad como respeto.
- La Dignidad como veracidad.
- La Dignidad como autoestima.
- La Dignidad como integridad moral.
- La Dignidad como sentido.
- La Dignidad como reconocimiento de la finitud.
Capítulo 1: La Dignidad como autonomía
El autor plantea la experiencia-necesidad de todo ser humano de ser independiente y autónomo, y así orientar la propia vida.
¿Pero en qué consiste la experiencia de ser autónomo cuando estamos en dependencia mutua de los demás al vivir en sociedad? Bieri la expresa como la experiencia de constituirse en Sujeto. Constituirse en un ser con conciencia y voluntad para la acción y con el fin de lograr el propio conocimiento de quiénes somos, también de quiénes queremos y debemos ser. Metas personales que dan lugar a la reflexividad y que ofrecen a la Persona la imagen y narrativa de uno mismo. Su identidad mental.
En una sociedad con derechos como la nuestra, se nos reconoce la Dignidad. Ello da el poder para imponernos ante hechos que de otra manera nos llevarían a una situación de impotencia como resultado de la arbitrariedad en el ejercicio del poder… Así, los DERECHOS son la barrera social que hemos creado contra la impotencia y la humillación, porque dan el poder para imponernos. Se configuran como baluarte frente a la dependencia causada por la arbitrariedad. Hacen valer demandas. No quedan supeditados a la benevolencia de nadie.
En este capítulo, el autor se extiende especialmente en la parte que guarda relación con la AUTONOMÍA INTERIOR, y que queda expresada esencialmente en:
- a) La conciencia y voluntad (pensar, querer, decidir).
- b) Los afectos.
- c) La autoimagen y la censura.
- d) El autoconocimiento.
Conciencia y voluntad
La autonomía se erige aquí como la posibilidad de decidir acerca de nosotros mismos (qué pensar, sentir y querer con el objetivo de ser independientes). También se trata de evitar que nuestra vida transcurra dejándonos arrastrar únicamente por lo que acontece en nuestro interior, momentos en los que se hace necesario controlar los impulsos.
En síntesis, una forma de vida digna muestra especial vigilancia frente a lo que se piensa y se dice, y ello para conformar la propia opinión desde los particulares conocimientos y la reflexión… Aquí, según el autor, peligra la Dignidad cuando se pierde la autonomía como criterio para perseguir una meta, y ello porque el esfuerzo para su consecución se torna ausente.
Ser autónomo en los afectos
Significa estar seguro de que sentimos adecuadamente, de que juzgamos en coherencia con la situación… Dignidad queda aquí planteada como el coraje de tener afectos con los cuales me puedo identificar, además de impedir que alguien me los prescriba.
Dignidad y autoimagen
La autoimagen tiene que ver con la representación de cómo se es y se desea ser, y ello siendo consciente de crear una imagen propia que se pueda abrir a la realización del propio futuro sin imposiciones externas o censuras que solo redundan en la pérdida de autonomía del propio juicio/conciencia.
Autoconocimiento y Dignidad
El autoconocimiento queda planteado como un elemento esencial que dota de sentido y de identidad a la persona. Con ello disminuye los peligros de la impotencia y de la humillación, al recobrar el propio poder/autoridad desde el sentir de uno mismo.
Al margen de la autonomía interior, Bieri destaca otro aspecto de la experiencia de Autonomía que confiera Dignidad:
- Disponer de TRABAJO-EMPLEO, algo que dota a la persona de:
- Dignidad objetiva al poder disponer de autonomía material.
- También aporta experiencia de Dignidad a través del autorreconocimiento derivado del hecho de sentirse valorado.
- Facilita la posibilidad de un desarrollo propio, negando cualquier alienación.
Un último aspecto —que no es menos importante— de la experiencia de Autonomía-Dignidad lo aporta el DISPONER DE DINERO, lo cual implica la autonomía exterior y resalta especialmente la experiencia de “decir lo que se quiere”.
Capítulo 2: La Dignidad como encuentro
Bieri destaca que cada ser humano es un centro de vivencias y que reconocemos al otro como el autor de acciones motivadas por vivencias propias. Unos actos con sentido, realizados dentro del marco de su propia historia argumentativa.
En los encuentros surgen los entrelazamientos entre humanos que cuentan sus propias historias. Aquí, los peligros sobre la Dignidad, a juicio de Bieri, se manifiestan cuando:
- Un encuentro se distancia por el incumplimiento de un compromiso anterior.
- También cuando los encuentros se fundamentan en la parcialidad o en un funcionamiento injusto que pervierte la simetría y la reciprocidad en el trato.
- O cuando los encuentros no abren la oportunidad de comprender y de dar sentido a una situación, porque en ellos se escatima la información a la que todos aspiramos como demandantes de respeto (casos que acontecen, por ejemplo, con la experiencia de un despido sin justificar).
- Y, por supuesto, el peligro es evidente cuando los encuentros se someten a:
- La manipulación sobre las personas.
- El engaño en tanto instrumentalización de la persona para un fin.
- La inducción como medio de ataque al equilibrio interior.
- La subyugación o práctica extrema de doblegar al otro.
- Finalmente, el peligro sobre la Dignidad se materializa cuando se pierde la autonomía para pensar, hablar, vivir. Todas ellas autonomías tan ligadas a la experiencia de Dignidad y al derecho a su realización.
Capítulo 3: La Dignidad como respeto
El autor resalta que todos tenemos necesidad de un espacio íntimo en nuestra vida, y que ese espacio confiera Dignidad.
Capítulo 4: La Dignidad como veracidad
Bieri redunda en la coherencia entre el saber, los actos y el sentir, y cómo desde ahí se afrontan las experiencias, llamando a las cosas por su nombre y reconociendo con ello un hecho y todo lo que deriva de él.
Así, conceder al otro Dignidad es concederle reconocimiento y un futuro abierto en coherencia.
Capítulo 5: La Dignidad como autoestima
Bieri se refiere a la responsabilidad de uno mismo y a tomar cada uno su puesto en el mundo (cuidándose, delimitándose frente a los demás, exigiendo reconocimiento, también exigiendo el poder comprender y desplegando la capacidad de reconocer).
Capítulo 6: La Dignidad como integridad moral
El autor plantea cómo el obrar moralmente se fundamenta en que los intereses del otro pueden ser una razón para actuar. También plantea la Dignidad como capacidad de perdonar.
Capítulo 7: La Dignidad como sentido
Bieri nos expone el sentido de una vida con metas. El poder contar con voz propia y un futuro abierto para el propio sentir y hacer.
Capítulo 8: La Dignidad como reconocimiento de la finitud
Se centra en el punto final de la experiencia y la preparación para asumirlo.
En fin…
Para dar respuesta a la fragilidad de nuestras vidas, sometidas a la experiencia existencial de las amenazas, la forma de vida de la Dignidad se propone como el intento de controlar esas amenazas siendo muy conscientes de su existencia. Control que pasa por el despliegue de una actitud vital: la de «yo acepto el desafío».
8 comentarios en “La Dignidad Humana según Peter Bieri: Un Libro para Reflexionar”
Gracias por remitirnos a la esencia de la Dignidad porque hablamos de una palabra que está sobreutilizada hoy en día para adjetivar muchas y diferentes cosas. Oímos hablar: salarios dignos, vida digna, trabajo digno, trato digno etc… Es un término políticamente muy denso y escurrridizo que al oirlo nos hace ponernos a la defensiva, ya sea porque caemos en la cuenta de que algo no es digno o porque eleva ante nuestros ojos la condición o consideración hacia algo.
A mi me gusta mucho las partes de la Dignidad como autonomía y autoestima porque quedan en la esencia de lo que somos y queremos ser: independientes, autónomo, y a partir de aquí lograr nuestro propio puesto en el mundo para hacer vida.
Una lectura recomendable porque nos deja más claro el verdadero sentido de Dignidad.
Dignidad… Palabra que se oye por todas partes y se utiliza para casi todo.
Yo me refiero a La Dignidad como sentido, o sea, a contar con una vida con metas de elaboración propia y con un futuro abierto y con voz propia. Todo esto creo que es la clave en la Dignidad. Al fin y al cabo somos seres que buscamos dar un sentido a nuestra vida y por eso la dignidad tiene que estar necesariamente relacionada con encontrarlo y/o ponerle aquel sentido que le queramos dar -y trabajar para/por ello.
Comparto con Román que es una lectura recomendable, y sobre todo, porque en su lectura uno se reconcilia consigo mismo al comprobar que todos operamos prácticamente igual.
Yo destaco la dignidad como autonomia y respeto, creo que son las dos facetas con las que estamos mas indentificados hoy en día. Con la autonomia, porque hoy no entendemos un ser digno si no tiene capacidad para actuar con independencia y autonomia, y no entro en el calificativo de si «plenas» porque entonces ya entraríamos en un terreno más inestable donde las negociaciones de independencia y autonomia serían posibles de cara a obtener otra cosa a expensas de una parte de una libertad ¿cedida dignamente?.
En cuanto al respeto, este es un ámbito inestable porque su valoración es muchas veces subjetiva, pero es verdad que todos aspiramos a un básico respeto que nos recuerde que somos poseedores de la esencial condición humana. Un respeto que se opone a la humillación tal y como nos recuerda Margalit en en el texto también propuesto aquí «La sociedad decente».
Gracias por recomendarnos este texto.
Finalizar diciendo que la Dignidad es una de esas palabras que lo iluminan todo, pero aún así, también se utiliza para ocultar problemas a abordar… por ejemplo, pienso en el lema «pensiones dignas», todos creemos entenderlo. Pero aqui se oculta el problema de la distribución, que de alguna manera hay que abordar.
Gracias por recomendarnos este interesante libro. Yo he aprendido.
La dignidad humana (expresión cargada de sentido) en lo básico no es más que vivir con calidad, entendida calidad (que también está cargada de sentido) como aquella que permite desarrollar una vida en la sociedad de residencia…, y desarrollar una vida guarda relación con el desarrollo de la proppia personalidad en comunidad. El ser libre, inpedendiente y autonomo.
Entonces: Sí, la dignidad humana es una manera de vivir, pero una manera de vivir desde la igualdad con el resto de personas. Una igualdad que descansa en la propia autonomía, en el encuentro con los otros, en el respeto, en la autoestima e integridad moral y, finalmente, en el reconocimiento de la finitud.
Yo aquí destaco “La Dignidad como encuentro entre humanos”, como el reconocimiento del otro siendo actor de vivencias propias que dotan de historia argumentativa a su vida. Una historia alejada de la manipulación sobre la persona, de la instrumentalización de la persona para un fin, de la inducción y subyugación para atacar y doblegar al otro, de la pérdida de autonomía para pensar, hablar, vivir.
La (falta) de dignidad no está tan lejos de cada uno de nosotros.
A mí me gustan especialmente dos capítulos:
El 4 La Dignidad como veracidad en tanto aquélla pasa por afrontar experiencias desde el ejercicio de llamar a las cosas por su nombre y, con ello, reconocer los hechos y sus consecuencias. Se trata de guardar la coherencia entre el saber, los actos, el sentir y de esta manera afrontar las experiencias y reconocer un hecho y todo lo que deriva de él. De esta manera conceder al otro Dignidad es concederle reconocimiento y un futuro abierto en coherencia.
El 5 La Dignidad como autoestima, porque se habla de la responsabilidad de uno mismo y de trabajar por hallar un puesto en el mundo para diferenciarse y exigir, desde ese puesto, el reconocimiento debido. Esto conlleva la necesidad de comprender a los otros, y con ello, también reconocerles como las personas autónomas que son. Ambas direcciones de reconocimiento suponen realzar la dignidad de todas las personas, y con ello, realzar la convivencia en sociedad,
Bieri destaca dos aspectos importantes de la experiencia de Autonomía que confieren Dignidad:
1. El disponer de TRABAJO-EMPLEO, lo cual dota de autonomía material y de un autorreconocimiento para sentirse valorado frente a cualquier alienación.
2. El DISPONER DE DINERO, lo cual implica la autonomía exterior y destaca la experiencia de “decir lo que se quiere”.
Por otro lado, en La Dignidad como veracidad, Bieri redunda en la coherencia entre el saber, el pedir, el sentir, y cómo desde ahí se llaman a las cosas por su nombre reconociendo un hecho y sus derivaciones. Así, conceder al otro Dignidad es proveerle de reconocimiento y de un futuro abierto en coherencia.
Para finalizar, en La Dignidad como autoestima, Bieri se refiere a la convivencia con uno mismo y con los demás tomando cada uno su puesto en el mundo y la responsabilidad que le corresponde en el poder reconocer y el poder comprender.
Ante la pregunta ¿qué es exactamente la Dignidad? El filósofo nos expone que la experiencia y el análisis de la de dignidad fraguan en un modelo de pensar, de vivir y de hacer; un modelo fundamentado en la manera en que me tratan los otros, en cómo estoy en relación con ellos y en cómo estoy en relación a mí mismo.
Los ejes de la experiencia de la Dignidad que yo considero más relevantes y que conforman nuestra forma de vida, son :
1. La Dignidad como autonomía y que viene expresada en la experiencia de constituirse en Sujeto; en un ser con conciencia y voluntad para la acción y cuyo fin es el de lograr el propio conocimiento de quiénes somos y de quiénes queremos y debemos ser. Metas personales que que proporcionan a la Persona su identidad mental.
2. La Dignidad como veracidad y donde conceder al otro Dignidad es concederle reconocimiento y un futuro abierto en coherencia.
3. La Dignidad como sentido; sentido de una vida con metas. El poder contar con voz propia y un futuro abierto para el propio sentir y hacer.
Gracias por recomendarnos este libro que nos recuerda que la dignidad ha de ser tratada como algo más allá de un simple término coloquial.