La información a la que refiere esta entrada ha sido obtenida: I. En el ejercicio del derecho de acceso a la información pública según queda recogido en nuestra ESCUELA. II. De Leyes. III. De los convenios públicos sanitarios firmados.
I. Ejercicio del Derecho de acceso a la información pública.
En concreto, las solicitudes de información pública realizadas y atendidas por la correspondiente administración sanitaria, fueron:
- A las consejerías de Sanidad (o equivalentes) de las CCAA: Gasto sanitario público realizado desde 2016 a 2022 -anualmente- con causa en accidente de tráfico y lo cobrado a la responsabilidad civil causante-terceros obligados al pago (en particular, al seguro del vehículo).
- Al SNS: Total y el desglose por CCAA del coste/gasto sanitario realizado por causa de accidente de tráfico para cada año 2018, 2019, 2020, 2021, 2022.
II. Las leyes de referencia son:
– Anexo IX del vigente RD 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la Cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización… donde dice:
“los servicios públicos de salud reclamarán al seguro obligatorio de vehículos de motor el pago del importe de las atenciones o prestaciones sanitarias facilitadas directamente a las personas, incluido el transporte sanitario, la atención de urgencia, la atención especializada, la atención primaria, la prestación farmacéutica, la prestación ortoprotésica, las prestaciones con productos dietéticos y la rehabilitación.”
– Del art 141 de la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de Reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, y donde se refiere a los Gastos de asistencia sanitaria en los siguientes términos:
“ 1. Se resarcen los gastos de asistencia sanitaria* que por prescripción facultativa necesite el lesionado hasta el final del proceso curativo o estabilización de la lesión y su conversión en secuela, siempre que se justifiquen debidamente y sean médicamente razonables en atención a la lesión sufrida y a sus circunstancias.»
«2. Las entidades aseguradoras podrán pagar directamente a los centros sanitarios los gastos de asistencia sanitaria y, en su caso, los demás gastos previstos en el apartado anterior, mediante la firma de convenios sanitarios.”
La misma Ley 35/2015 en su art. 113 – Gastos previsibles de asistencia sanitaria futura-, dice:
“1. Los gastos de asistencia sanitaria* futura compensan, respecto de las secuelas a que se refieren los apartados 2, 3 y 4 de este artículo, el valor económico de las prestaciones sanitarias en el ámbito hospitalario y ambulatorio que precise el lesionado de forma vitalicia después de que se produzca la estabilización de las lesiones y también aquellas prestaciones sanitarias que se produzcan en el ámbito domiciliario que, por su carácter especializado, no puedan ser prestadas con la ayuda de tercera persona prevista en los artículos 120 y siguientes.”
- NOTA: A efectos de la Ley se entiende por asistencia sanitaria la prestación de servicios médicos, hospitalarios, farmacéuticos, así como las prestaciones complementarias que se requieran para el diagnóstico o tratamiento de las lesiones y el transporte necesario para poder prestar la asistencia. A menos que sea objeto de una partida resarcitoria específica, se entiende que también incluye la prestación de servicios de rehabilitación.
III. En cuanto a los convenios firmados con las aseguradoras de vehículos a motor, en ellos quedan contempladas las siguientes asistencias sanitarias generales: hospitalización, urgencias o primera asistencia, RHB, traslado en ambulancia, y gastos futuros.
En este artículo nos referiremos fundamentalmente a gastos de hospitalización y de urgencias por ser los que, lógicamente, requieren un mayor desembolso inicial. Es decir, los gastos de RHB, ambulancias y gastos futuros no se contemplan, de manera que son asistencias a tener en cuenta a la hora de establecer conclusiones.
En cuanto a los gastos de hospitalización, los convenios los tratan como un precio fijo por día de estancia -separadamente, en uci, o planta-. Por otro lado, los gastos de urgencias o primera asistencia, los convenios los tratan con un precio fijo por asistencia… Estos precios (hospitalización y urgencia) comprenden todos los gastos asistenciales que concurran, con excepción del transporte sanitario y rehabilitación, que en su caso se facturan aparte. Es decir, los gastos/costes reales de asistencia cabe esperar sean mayores a los precios de convenio, por ejemplo:
- Porque tras una primera asistencia u hospitalización necesariamente hay atenciones sucesivas ambulatorias y/o pruebas diagnósticas que ya no se facturan. O sea, que ya corren 100% a cargo de lo público a no ser que, según ley, ya se esté en la fase de secuelas y se les haya asignado un gasto futuro que debe ser desembolsado por la aseguradora privada.
- Otro motivo para esperar que los gastos/costes reales de asistencia sean mayores a los precios de convenio es que, en la práctica, en una hospitalización concurren a una serie de procedimientos diagnóstico-curativos de muy variada severidad-coste y que no computan diferenciadamente en convenio, quedando englobados todos ellos bajo la categoría “estancia” a un precio fijo por día, eso sí, distinguiendo la estancia en UCI, de la estancia en planta -y eso porque los precios de estancia son diferentes-…
Para tener una idea más aproximada de lo que contemplan los convenios, los tienes disponibles en el Portal de transparencia de UNESPA apartado Convenios de asistencia sanitaria del sector público –
Bien.
¿Y cómo tratamos aquí la información pública accesible?
Dicho todo lo anterior, ahora nos centramos en analizar (de forma global) las trece CCAA que representan al menos el 90% del total de atendidos en el periodo 2018-2021 conforme a la información de casos proporcionada por el SNS. Estas CCAA son: Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla León, Cataluña, Extremadura, Madrid, Murcia, País vasco, Rioja, Valencia.
Para cada una de ellas se toman importes de:
- Los cobros/ingresos por causa de accidente de tráfico. Datos facilitados por las propias CCAA.
- Los costos/gastos de hospitalización por causa de accidente de tráfico. Datos aportados por el SNS. Y se toman éstos, y no los aportados por las CCAA, tras comprobar que los del SNS son más bajos para el cómputo Ingresos – Gastos. Es decir, con esa decisión estamos tomando el caso más favorable para las CCAA en términos de cómputo de resultados.
- Los gastos por Urgencias por causa de accidente de tráfico, calculados a partir del número de casos aportados por el SNS y multiplicados por su precio de convenio-año. Es decir, con esa decisión estamos tomando el caso más favorable para las CCAA en términos de cómputo de resultados puesto que el precio por convenio de una urgencia resulta normalmente inferior al gasto real asociado a esa asistencia, en particular, porque por convenio se aplica una cantidad fija única para todos los casos, sin distinciones. En términos reales esto implica, por ejemplo, que el precio público de una urgencia traumatológica que requiere como prueba diagnóstica una RM -algo muy habitual en cualquier accidente-, ya supera el precio establecido por convenio, es decir, que el coste-precio público es superior a lo que se le cobra al tercero obligado al pago.
En una primera lectura de datos tenemos (en rojo quedan los datos que presentan muy serias dudas y que se tratan luego):
- Antes de nada, 1) decir que los últimos datos disponibles por parte del SNS a junio de 2023 son los del año 2021, de manera que se establece el periodo de estudio entre el año 2018 y el 2021… 2)También recordar, como se ha dicho anteriormente, que se han considerado los casos más favorables para el cómputo de resultados, es decir, los gastos hospitalarios proporcionados por el SNS y los precios de la asistencia de urgencia que figuran en convenios, los cuales han servido para calcular el gasto de las urgencias al multiplicar este precio por el número de casos proporcionados por el SNS.
- Para continuar, decir que se presentan grandes diferencias entre las trece CCAA objeto del estudio, diferencias dentro de una amplia horquilla que va, desde la cobertura de gastos durante todos y cada uno de los años por parte de los terceros obligados al pago (aseguradoras de vehículos), hasta la falta de cobertura de los gastos en todos y cada uno de los años.
- Añadir que para los años 2018, 2019, 2020 faltan un gran número de casos de urgencia, de manera que los Gastos en tabla son lógicamente menores a los producidos realmente, y por tanto, los datos de Resultado quedan sujetos a un empeoramiento sin concretar. Esta carencia de información se debe a que la incorporación de los casos de urgencia al SNS ha sido progresiva por parte de las CCAA.
- También decir que en del año 2021 algunas de las CCAA tratadas no proporcionaron datos de ingresos, de manera que lo más prudente es estimar un Resultado global semejante al de 2020 (o sea, alrededor de 8 millones) )… resultado que, como ya hemos visto anteriormente, lo lógico es que vaya destinado a cubrir el resto de gastos en estas trece CCAA como son: ambulancias, RHB y gastos sanitarios futuros.
Ya para acabar, las preguntas evidentes son:
- ¿Cómo explicar la existencia de pérdidas en un Territorio, es decir, que los ingresos por parte de los terceros obligados al pago sean menores a los gastos públicos producidos por causa de accidentes de tráfico? ¿Quién y cómo se gestiona-compensa esta pérdida? ¿La financiamos/compensamos los residentes en el territorio en cuestión? ¿la financiamos/compensamos entre todos los españoles, y eso, para todos los territorios?
- Si la asistencia sanitaria está financiada con dinero público (de todos nosotros por la vía de impuestos) ¿a qué se destinan los ingresos de los terceros obligados al pago?
- ¿Cómo se hacen, ajustados a la realidad, los convenios que se aplican en los territorios cuando los datos dicen que en unos sí se cubren gastos y en otros no?
Esperamos que este artículo sirva para analizar la situación de la sanidad pública desde otro punto de vista.
2 comentarios en “CASO 7. Sanidad. Terceros obligados al pago. Caso global.”
Buenas tardes,
primero alabar la discrección a la hora de no poner «Nombres a los datos» y dejarlo todo al nivel global de varias Comunidades.
Sólo quiero decir que COBRAR la SANIDAD PUBLICA prestada a quien se le deba cobrar (y así lo dice la ley), es un asunto en favor de SALUD PÚBLICA.
No tengo ni idea a dónde irá lo recaudado a esos terceros obligados al pago, pero lo que si tengo claro es que lo NO recaudado no pudo ir a la compra de mascarillas, ni a la compra de vacunas o al pago de médicos durante la pandemia… Si, Europa ha ayudado, y todos somos solidarios, pero «lo prestado» en algún momento hay que devolverlo. Por eso me parece muy importante disponer de ingresos propios que además quedan legitimados por la propia ley.
Gracias por la entrada.
Comparto tus comentarios Fernando, cobrar es un asunto de Salud pública… MIentras no asimilemos eso, o mientras justifiquemos que no se cobre (que si lo financiamos entre todos, que si ¡pobres empresas!, que lo público está para las pérdidas y la empresa para beneficios…) nada cambiará. De hecho las empresas sanitarias ya derivan las atenciones sanitarias más costosas a lo público… Pero eso es una cosa y otra distinta -creo yo- es que encima las leyes sean permisivas y los convenios de pago sean hechos a la medida de las empresas (que encima justifican que tienen que pagar menos porque lo público es ineficiente -dicen)