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¿Qué saber y pedir para convertir tu adversidad en una oportunidad de crecimiento?

Aquí se plantean recursos para afrontar situaciones (existencialmente) adversas, y lograr el éxito.

julio 2023

Este artículo pretende dar a conocer, desde la propia experiencia vivida, algunas condiciones necesarias para que la persona, tras una grave ADVERSIDAD (en particular un accidente que pone “en jaque” su integridad física, y con ello, su calidad vida) pueda retomar el control sobre su propia vida adecuándola a su nueva situación vital y a las circunstancias institucionales que le rodean. Y ello dejando a un lado la valoración subjetiva del grado de (i)responsabilidad del causante del accidente, si es que lo hubo, lo cual ya queda bajo el foco exclusivo de la tutela judicial y no es materia a tratar en este momento más allá de su relación con la lógica indemnización.

Así pues, para el fin planteado aquí, se busca dotar a cada persona (el accidentado) de los elementos de conocimiento y prácticos necesarios que le permitan reflexionar por sí mismo y así pueda decidir actuar como considere conveniente en tanto persona-ciudadano que es y se siente…, y quiere seguir siendo…, además de verse justamente reconocido por ello.

 

Poe orden:

El origen de todo es la necesidad fruto de la adversidad .

El final perseguido es la superación de esa la adversidad.

El medio para hacerlo es la búsqueda y selección de oportunidades para aspirar a mantener una buena vida aplicando Saber y Pedir.

Y todo con base en el individuo-persona que, como actor que es de su propia vida, se ve obligado o necesitado a actuar.

Aquí partimos con lo expuesto en   la  ESCUELA, donde puedes conocer las Instituciones públicas (y privadas) básicas que configuran nuestras expectativas y orientan nuestras acciones-aspiraciones ciudadano-individuales, además de desarrollar habilidades comunicativo-institucionales para poder aspirar a recomponer un proyecto de vida propio y en convivencia.

Hablamos de ejercer tus derechos a Saber y a Pedir, y con ellos también hablamos de tu derecho al Desarrollo libre tu propia Personalidad (art. 10 CE)… En fin…, hablamos de participar en sociedad desde el ejercicio de la igualdad y del respeto a la individualidad de cada cual.

 

COMENCEMOS

 

    ¡Seamos sinceros!. No nos preocupamos realmente de lo que nos rodea hasta que ocurre algo  que hace tambalear  dramáticamente nuestra vida (o la de alguien muy próximo)… Llamémosle trance existencial.            

          ¡Seamos realistas!. La mayoría nunca lo vivirá.  Ni tan siquiera se lo  planteará…

Es normal.

También es normal no estar preparados para cuando esto nos ocurra.

En el plano de lo social esto forma parte de lo que podríamos denominar como la construcción de una clase de minorías invisibles, y ya, como tal que pasamos a ser, sólo nos queda hacer valer desde el plano más individual nuestra realidad desigual expresada bajo la forma de (potencial) vulnerabilidad personal. Una realidad que queda fuera de la “alarma social” y muy alejada de los focos públicos y mediáticos de las mayorías.

¡Jo!¡Y Qué le vamos a hacer!, decimos cuando algo pisotea inesperadamente nuestras  aspiraciones y/o expectativas sin haberlo previsto antes. Algo que nos hace ser diferentes por causa de la adversidad. Algo que… ¡No decidí yo!

 

Aquí entonces comienza nuestro peregrinaje vital-institucional, y con él, nuestra reconstrucción personal para superar todas las adversidades, las ya vividas, y las que se nos presentan a lo largo del camino de la reconstrucción.

Nos quedamos solos. Nos sentimos amenazados. ¡Y nos queda TODO por hacer!

Entonces….

…Cuando las expectativas de vida quedan inesperadamente truncadas, lo más práctico es centrarse en uno mismo… ¡Porque tú te lo mereces!

 

¡Ahora hay que tirar para adelante!... Pero sin olvidarnos nunca de donde veníamos y hacia donde íbamos; sólo que ahora todo se concreta en el ¡¡Vamos!!

.

Del crecimiento personal se habla mucho…

Aquí sólo me remito al art 10.1 de nuestra Constitución y que dice: La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

Esto resume, a mi juicio, lo que esperamos todos de la justicia:  Que se nos respete y reconozca como la Persona concreta que uno es… Porque el autorreconocimiento es ya cosa a trabajar por cada uno.

SEGUIMOS…

La búsqueda de oportunidades para pasar de la adversidad al crecimiento personal es fundamental, porque quedarse anclado en el victimismo cronifica el sentimiento de que has perdido, y eso ya te anula para crecer/ganar… Esa es mi experiencia… La cuestión fundamental no va de odiar o de perdonar al culpable de los daños, si es que lo hubo -y que probablemente lo habrá-. El tema va de trabajar una vida bien vivida reconociendo las parcelas de muerte que se producen en ella sin poner nombre ni cara a su responsable…

¡Eso NO interesa!

El interés hay que ponerlo del lado de poder mantener la condición de actor de la propia vida. Todo lo demás son menudencias que no llevan a mejorar o a recuperar la propia autoestima… Sólo llevan a perderse entre la “masa ingente de indignación”…

Mejor centrarse en abrir caminos para convertir la adversidad en oportunidades de crecimiento. Caminos que se resumen en poder gestionar convenientemente las amenazas que se ciernen sobre tu futuro y que son percibidas como nuevas adversidades a evitar-controlar.

¡Y tú puedes hacerlo!

Se trata de establecer un control de daños que pasa por el ejercicio del Saber y el Pedir. El primero en tanto acción individual cuyo fin último consiste en clarificar los cambios en la situación personal y en las expectativas de futuro, y el segundo en tanto acción también individual pero ya desarrollada en un escenario de convivencia y donde la interdependencia ciudadano-institucional es fundamental para conseguir salir adelante.

Saber y Pedir…, dos actos humanos que yo elevo al rango de DERECHOS CIUDADANOS puesto que son motores esenciales para el libre desarrollo de la personalidad proclamado en el art 10 de nuestra Constitución.

Saber y Pedir para  CRECER como persona individual inserta en una organización que pone un marco esencialmente igualitario a la convivencia –art 9 de nuestra Constitución-

… Y la igualdad primero pasa  por respetar la Personalidad propia de cada cual, no por el reduccionismo a una personalidad genérica… Eso sí ¡Tan cómoda de utilizar!.  Pero que no existe más allá de la pura conveniencia político-social… Porque todos somos distintos, ahora bien, con una básica igualdad humano-existencial desde la que se construye la Personalidad concreta de cada cual.

El rodillo pasa por ahí, por lo básico común que, aunque ya es mucho y esencial, no te define como el individuo único que eres. Porque tu libertad se fundamenta en eso.

En resumen,

se trata de qué saber y pedir para llevar tu adversidad hacia la superación personal a través del despliegue de oportunidades de crecimiento.

Pues bien, para buscar -y encontrar- oportunidades de crecimiento personales, y con ello crear un espacio propio para vivir con dignidad, yo recomiendo por experiencia recorrer este “exigente” camino en tres etapas:

Etapa de SABER acerca de lo que has perdido y de las amenazas que se ciernen sobre tu vida.Eso fundamenta cualquier posibilidad de cambio a realizar (siempre pensando en que sea para bien).

Etapa de PEDIR ser reconocido justamente en la desgracia. De ello depende la sana y básica convivencia ciudadano-institucional. 

Etapa de CREAR un espacio propio para crecer y vivir con dignidad.  Con ello se protege la autoestima de la Persona y su capacidad de desarrollo con conciencia de su valor, ambas cuestiones que ponen en un primer plano los intereses individuales porque enlazan con lo más básico, con la protección de la autoestima y la demanda más elemental de                        reconocimiento personal-humano.

Antes de continuar, es importante remarcar que tras un trance existencial, reflexión y crítica son esenciales para recomponer la propia autoestima y encontrar la posición idónea desde la que actuar en sociedad. La reflexión porque con ella se entra en la Evaluación y la valoración de los hechos-situaciones y ya desde ahí surgen los argumentos e ideas más adecuados sobre los que comenzar a trabajar la superación de la desgracia. La crítica porque plantea la comparación básica de hechos y circunstancias, con los principios normativos que la informan, para ya desde ahí abrir caminos hacia la superación real, porque, no nos engañemos, lo real queda enmarcado por las disposiciones reglamentarias entre las que vivimos y todo lo demás es pura aventura individual, que puede ir bien. O mal… Eso sí, es tu aventura… Con todo el valor que eso representa.

…Lo podríamos resumir así: con el Saber se determinan las condiciones objetivas de justicia que fundamentan la superación “real” del trance existencial.

Y hablamos de condiciones objetivas porque las subjetivas -o psicológicas particulares de cada cual- no están llamadas  a establecer generalidades sobre las que establecer un juicio/crítica útil que facilite el reconocimiento del individuo-persona en sociedad. Estas sólo satisfacen a la necesidad psicológica individual del momento. Lo cual no quiere decir -ni mucho menos– que deban de descartarse para superar el trance individual, sino que cada persona vive su trance de un manera distinta y su superación pasa también por el conveniente manejo de los sentimientos particulares que lo envuelven… De esto último ahora no voy a hablar aquí.

Sólo voy a entrar en la exploración de las condiciones objetivas que enmarcan toda experiencia positiva de justicia (y que también conforma la crítica), entendiendo como positivo todo aquello que te permite “tirar para adelante” sin renunciar a ser tú mismo.

SABER lo que has perdido y las amenazas que se ciernen sobre tu vida… Prepararte para vivir sin humillación y anticipando las desigualdades

En este apartado hablaré del SABER sobre tres aspectos clave que envuelven cualquier accidente grave:

  1. Las pérdidas de Salud sufridas o previsibles.
  2. Las consecuencias de esas pérdidas de Salud.
  3. Las condiciones cambiantes en tu espacio de Seguridad y Libertad.

Todos ellos conllevan una reflexión acerca de los cambios en tu situación y en sus condiciones, y también suponen realizar una crítica en cuanto juicio sustentado en los principios normativos que la informan, y que normalmente son leyes… Pero también podemos incluir esas expectativas que nos son comunes a todos por el hecho de vivir en sociedad y sin las cuales no nos entendemos (la expectativa de solidaridad humana sería un buen ejemplo concreto de ello)

A)  SABER SOBRE LAS PERDIDAS DE SALUD.

Lo primero a decir es que la existencia de secuelas tras un accidente ya establece como hecho incontrovertible el deterioro físico, deterioro que se puede quedar ahí o empeorar con el paso del tiempo (y no hablo de mejorar porque las secuelas ya presuponen la estabilización o curación de las lesiones a efectos jurídicos, o lo que es equivalente en términos prácticos, la concreción de la indemnización que compensa los daños objetivamente sufridos y que será tu red financiera de seguridad de por vida).

En el plano judicial, el perito médico es el que establece las secuelas conforme dicta la ley, pero resulta sumamente importante para el propio accidentado trabajar en el Saber acerca de su salud. Eso le abre la puerta, no sólo al conocimiento e interpretación de la situación física del momento y de sus consecuencias a futuro, también le abre la puerta a la CRITICA frente a lo establecido.

No hablamos de un tema menor.

Hablamos de estar preparado para lo que pueda venir. Hablamos de prevenir nuevas adversidades…. Y eso también queda en parte de tu lado.

Reflexionar sobre tu salud presente y futura con información veraz -profesional, científica y experiencial- ilumina tu realidad, visibiliza los riesgos y amenazas que se ciernen sobre tu futuro, y te permite emitir juicios certeros que te faciliten evitar situaciones de pérdida de posibilidades de desarrollo personal.

 

Ejemplo de mi caso concreto

Hasta el momento del accidente mi situación se resumía en: Buena calidad de vida*. Trayectoria personal consolidada. Totalmente autónoma e independiente. Nivel intelectual y profesional muy elevados. Deportista.

*Calidad de vida en términos de la (OMS) es la “percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, expectativas, normas, inquietudes”

Consecuencias del accidente han sido una discapacidad superior al 65% y una  incapacidad permanente total, lo que supone el reconocimiento de menoscabos graves en las actividades de la vida ordinaria.

Por RESUMIR,

 Desde el accidente los cambios producidos en mi situación vital quedan expresados con una sola palabra: Regresión. Una situación que requiere establecer un control de AMENAZAS… Lo cual llevé a cabo de la siguiente manera:

PRIMERO me interesé por localizar las investigaciones y estudios publicados acerca de mis lesiones, en particular, traumatismo craneoencefálico severo (en adelante TCE) y una rotura compleja de cadera que hubo que abordar sanitariamente en varias fases alejadas en el tiempo.

Así, para el TCE severo seleccioné tres publicaciones científicas que reunían decenas de miles de casos de estudio y que son citadas en cientos de publicaciones, además de remitir a más de quinientos estudios complementarios… Yo para localizar estas publicaciones científicas me apoyé en las bases de datos de Web of science o Scopus a las que puedes acceder libremente desde https://www.recursoscientificos.fecyt.es/   si eres, como yo, estudiante universitario (o alguien próximo a ti que te pueda echar una mano).

A lo anterior le añadí una serie de publicaciones científicas relevantes que visibilizan las consecuencias/riesgos a largo plazo de un TCE y el esfuerzo que la ciencia está llevando a cabo para mejorar la comprensión de los procesos neuropatológicos que se desencadenan a largo plazo… Además, y como complemento a estos estudios científicos, también obtuve datos ofrecidos por la aseguradora Sanitas, la organización sin fines de lucro MayoClinic, la Sociedad Española de Neurología y la Fundación Pasqual Maragall, todos ellos datos para entender los deterioros neurológico-cognitivos, y de esta manera anticipar futuros daños.

SEGUNDO. Como resumen de las publicaciones me hice consciente de lo que supone estar afectado por un TCE severo, en particular:

  1. Que se trata de una condición de enfermedad crónica de alto impacto sociosanitario, tanto por la pérdida de calidad de vida, como por su elevado coste… Digamos que equivale a un envejecimiento anticipado.
  2. Que las morbilidades son muy superiores a la media, particularmente una mortalidad tres veces superior y una reducción de la esperanza de vida en mas de seis años. A lo que se le suma 4.5 veces mayor riesgo de demencia.

Esto es lo que dice la Ciencia, pero no la Técnica.

O lo que es equivalente en el tema que nos ocupa:… Que en el terreno judicial esto no dice nada, salvo que los daños concretos ya lo manifiesten así… La justicia no trabaja con futuribles, sino con evidencias en el presente que vienen reflejadas en leyes o equivalentes.

Así, muy probablemente la única evidencia de futuro que tengas en un primer momento tan sólo sea el daño moral fruto del conocimiento cierto de las amenazas, que además tu entorno te desaconsejará conocer (sólo por tu bien).

TERCERO. En tanto amenaza certera -porque así lo dice la Ciencia-, y atendiendo a lo publicado por la OMS, la demencia es un claro exponente de enfermedad sociosanitaria de alto impacto, no sólo para el enfermo, también para el entorno cuidador/familia, instituciones sanitarias y sociales. En concreto, el precio de asistir a un paciente con demencia en España en 2017 oscilaba entre los 27.000 y los 37.000 según INFORME DE LA FUNDACIÓN DEL CEREBRO titulado IMPACTO SOCIAL DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER Y OTRAS DEMENCIAS. ACTUALIZACIÓN 2017, a lo que hay que sumarle los costes ocultos e intangibles relativos a la pérdida de calidad de vida física, psíquica,  social, y el agravamiento de comorbilidades; todos costes ausentes normalmente en las estimaciones.

CUARTO.  Yo solicité segundas opiniones en centros privados especializados en Neurología y Traumatología deportiva para disponer de mayor carga de prueba de daños presentes/futuros. Ello porque ambas lesiones son lo suficientemente graves como para justificar una mayor atención y control de daños a lo largo del tiempo.

EN RESUMEN

Para sintetizar los objetivos a cubrir en esta fase A. de Saber, estos guardarían relación con: Evitar ser un ignorante acerca de lo que dice la Ciencia en temas de tu incumbencia directa… Porque eso en algún momento puede que lo tengas que luchar y defender.

 

B SABER DE LAS CONSECUENCIAS DE  LAS  PERDIDAS DE SALUD.

Aquí me refiero a la interpretación y el juicio que se hace sobre las pérdidas de salud para el desarrollo de tu día a día… Porque de ello depende la personalización de los daños padecidos (o por padecer) y el resarcimiento “justo” de los mismos.

Esto parece tarea fácil porque todo queda escrito en leyes y mediado por procedimientos igualitarios, pero la realidad existencial es que los daños tienen una componente personal y un mismo daño en personas diferentes se puede vivir de manera distinta, porque cada una de ellas parte de un lugar vital-existencial diferente, y por tanto, con necesitades personales  diferentes… Y con esto no quiero decir que la atención a cada persona tenga que ser desigual, ¡ni mucho menos!, sino que cada atención es diferente y personalizada en función a de dónde venía en la vida y a lo que aspiraba en ella… Porque el truncamiento concreto de oportunidades vitales también vienen por aquí.

…Se nos enseña que todo está normado. Que de ahí no te puedes salir. Y que eso es lo que fundamenta la igualdad…. Pero se trata de un plano meramente técnico que pretende facilitar el trato igualitario para todos mediante la aplicación del “procedimiento del rodillo”.

SI… Eso evidentemente  es un trato igualitario y justo en mínimos, pero la realidad es que la Persona y Personalidad son individuales, y sus pérdidas-necesidades también. Eso hay que concretarlo, cuantificarlo, y hacerlo valer. Caso contrario caemos en la desigualdad ante la pérdida objetiva de oportunidades para el Libre desarrollo de la Personalidad (art 10 de la Constitución). Porque todos somos diferentes, y limitar la posibilidad de diferenciarte de los demás es como renunciar a la libertad de poder ser uno mismo y único, cosa que muy probablemente ya eras (o podías ser) antes de la adversidad sufrida y que con el paso del “rodillo” ya no se pone en suficiente valor.

Eso lo tienes que luchar tú, y no es tarea fácil, requiere dedicación y acceso a recursos que apoyen una buena argumentación. Y es que…, esto es importante…, los discursos a veces resaltan la necesidad de respetar la igualdad o la diferencia en aquellos lugares donde a simple vista no se las ve ni se las espera. Esa es la virtud de un buen discurso.

En la práctica, toda expulsión del ejercicio de la libertad en el desarrollo de la vida personal tiene su coste y amenazas para quien los padece. Aquí LO IMPORTANTE es que cargues con los mínimos costes, porque las amenazas siempre las vivirás tú como lesionado que eres, y probablemente algunas de ellas se hagan realidad pese a todo lo que buenamente hagas por evitarlo… Y aquí seguramente tus abogados te tranquilicen diciéndote que tu indemnización puede revisarse a futuro por la “alteración sustancial de las circunstancias que determinaron su fijación o por la aparición de daños sobrevenidos”, eso dice la ley.

Muy cierto, pero ¡Cuidado!.

No es tan fácil apelar a ello llegado el caso porque los términos y el sentido judicial de alteración sustancial, circunstancias y daños sobrevenidos son argumentables-interpretables…, ¡Y ESO ES LO MALO!, porque entonces queda todo en “manos del mejor discurso” y  puede que tu discurso no sea el mejor.

…Hay que estar preparado si el deterioro ocurre, porque entonces se te dirá que la alteración no es sustancial o que el daño no es sobrevenido porque ya se le preveía en la propia naturaleza de la secuela y que ya se te indemnizó en consecuencia (y aceptaste), blablabla….

Llegados a este punto, tu red de protección financiera se tambaleará… Y con ello se tambaleará tu calidad de vida existencial. Y esto sí es grave.

En fin, tu reconocimiento en tanto Persona decaerá porque ahora ya queda normalizada tu situación de vulnerabilidad por causa de la “Mala suerte ante la adversidad”, y la puerta de la Justicia (institucional)  se te cerrará porque entenderá que “la justicia ya se hizo”.

En resumen…

Plantear escenarios para prevenir situaciones y anticipar decisiones es muy útil. De no hacerlo, quizás luego la toma de decisiones propias ya sea difícil o imposible… Y aquí sólo pierdes tú…

Se trata de que la persona sea en todo momento actor de su propia vida, eso sí, siempre asesorado por profesionales.

 

Ejemplo de mi caso concreto

Yo desde el momento que pude volver a mi casa, meses después, me puse a buscar todo lo que guardara relación con mi vida anterior al accidente y así concretar y cuantificar lo que había perdido por causa del mismo… Yo lo guardo todo. Por eso pude reconstruir detalladamente la vida que tenía y de dónde venía, para con ello, argumentar el potencial y expectativas perdidos… Así localicé mis contratos de trabajo, los salarios-beneficios percibidos, los estudios realizados y los eventos en los que había participado, las licencias deportivas a lo largo de los años, las estancias y viajes en el extranjero por motivos profesionales o deportivos u ocio, los contratos de seguros firmados, las licencias deportivas y sus condiciones, la licencia de todo tipo…., y un montón de material documental y fotográfico que soportaba todas mis actividades (por no hablar de las personas concretas a las que localicé para prestarme apoyo si fuera necesario).

Yo ya venía de una vida hecha. Y la hice desde el ejercicio de mi libertad…Desde la libertad  que tenía entonces.

Es verdad, siempre te podrán decir que no se puede saber a dónde podrías haber llegado sin los daños causados por el accidente, pero tú siempre puedes decir que ahora ya no puedes llegar a hacer algo concreto, porque los daños te lo impiden. Y eso pesa… En mi caso concreto, por ejemplo, ya no podré volver a subir-bajar a una montaña de 4.000m ni hacer rutas por lugares complicados  -y antes sí lo hacía frecuentemente-, tampoco podré llevar la gestión de negocios  -que sí hacía habitualmente-, etc… Y todo esto pueden parecer cuestiones menores cuando has sobrevivido a un accidente muy grave con unos daños bastante menores a los esperados. ¡Qué suerte!  Pero no lo son tanto cuando tu forma de vida se ha visto afectada completamente.

RECOMENDACIÓN: guarda todo lo que tenga relación con lo que interpretas como calidad de vida  propia (contratos laborales o profesionales, subidas de salario o ascensos de responsabilidad, estudios,  gratificaciones por trabajo, premios, pasaporte, viajes, licencias, deportes, informes médicos y sociales…). Quizás nunca lo utilices, o quizás alguna vez lo tengas que utilizar para “defender” ante otros quién eras y ya no puedes ser.

En cuanto a las amenazas de pérdida de salud, te remito a lo dicho anteriormente. La Ciencia puede respaldarlas pero la Justicia las ignorará hasta su aparición, y aún así, probablemente ya no se te reconozcan… Pero siempre puedes negociar con una realidad (altamente probable), ya que es a lo único a lo que puedes recurrir (ese es el papel de la  Ciencia).

EN RESUMEN

Para sintetizar los objetivos de esta fase B. de Saber,  estos guardarían relación con anticipar los daños futuros y prevenir riesgos y amenazas, porque de ello dependerá (muy) probablemente tu calidad de vida y el margen de acción que tengas para lucharla.

 

C    SABER DE LAS CONDICIONES CAMBIATES DE TU LIBERTAD Y SEGURIDAD

 

¡Seamos claros! No existe Libertad sin Seguridad Y si pensamos en el Mercado -que al fin y al cabo es con quien vivimos-… ¡Tengámoslo muy claro!… El Mercado no tiene como tema procurar la igualdad, y además, sólo él decidirá a qué cliente satisfacer…, ése es el papel selectivo del dinero.

 

Ejemplo de mi caso concreto

Para mí, el espacio Liberad-Seguridad se redujo a causa de la exclusión de los mercados de: a) TRABAJO… b)  FINANCIERO –particularmente en algunos seguros-… Algo que para vivir con calidad  resulta fundamental puesto que te provee de los medios para ello.

Por partes:

a) MERCADO DE TRABAJO   

He sido en la práctica expulsado del mercado laboral como consecuencia de la combinación de edad-discapacidad (5ytantos y mayor del 65%).  Esto ha supuesto la caída en mi capacidad de ingresos y gastos… Es verdad, dispongo de una indemnización y de una IPT, pero ambas son otorgadas por daños, lesiones y discapacidades varias que me alejan de la normalidad…, y desde la anormalidad oficial ya no cabe esperar alcanzar la normalidad. En todo caso hay que prever la normalización de la anormalidad, que en mi caso, y como ya dije antes, es la “normalidad de la regresión” causada por la adversidad sufrida.

Sólo añadir a modo de referencia que, tal y como expone en su informe el Observatorio Estatal de la Discapacidad,  las personas discapacitadas afrontan un mayor riesgo de pobreza y de exclusión social. Y esto alcanza a un 30% de la población con discapacidad….

… ¿Y esto no pone de manifiesto la existencia una elevada desigualdad?

En respuesta a la pregunta se podría decir que desde la desigualdad no cabe esperar alcanzar la igualdad, en todo caso sí prever la normalización de la desigualdad… Pero normalizar que un 30% de la población con discapacidad sea pobre, es como decir que la justicia social no existe… Y esto es muy duro (para la persona discapacitada, y para la sociedad que le refleja).

 

b) MERCADO FINANCIERO – en particular, seguros-..

Yo enseguida experimenté que con mis lesiones/secuelas quedaba muy mermada mi capacidad de previsión financiera a través del Mercado de Seguros…Lo más grave… Que se produjo mi expulsión del mercado de seguros vida-dependencia y con ello quedó truncada mi capacidad de previsión financiera para este tipo de situaciones existenciales tan delicadas (y costosas). O sea, que llegado el caso serán los servicios públicos, o lo que quede de la indemnización, o la familia, quienes respondan porque ningún seguro lo hará.

Con esto quedo declarada como “población de riesgo” e incapacitada como consumidor financiero, y con ello se me prescribe la naturalización de la inseguridad trasladándome completamente la incertidumbre y la responsabilidad de la gestión de los riesgos… Así quedo fuera del marco de expectativas y oportunidades del que partía, y en el que estamos socializados todos…

…¿Y esto de por sí no es desigualdad, como poco, de oportunidades?

En respuesta a la pregunta se podría decir -como ya se ha hecho antes- que los daños potenciales pueden darse o no darse a futuro… Que no existe certeza de nada hasta que se produce. Y  que si se produce es ya sólo ¡Mala suerte!... Pero lo cierto es que ya no me es posible prever vía mercado financiero esta contingencia mientras que para la inmensa mayoría de la población si es posible. Ser expulsado de la vida corriente, es duro. Es como ser declarada incapaz para vivir en las condiciones de la sociedad actual… Es como quedar fuera de ella.

Añadido a lo anterior, también comprobé que quedaba muy condicionado mi acceso al mercado de otros seguros “corrientes” por verse limitada mi asistencia sanitaria como consecuencia de las lesiones/secuelas preexistentes (e.p. seguros deportivos, de viajes, y médicos en general). En consecuencia, tengo que afrontar con patrimonio personal propio las contingencias en estas actividades al quedar excluidos de la cobertura de seguros los hechos, dolencias, enfermedades crónicas o preexistentes y sus consecuencias (sólo basta que leas las condiciones generales de un contrato de salud) , lo que supone, de nuevo,  la precarización de mi lugar-posición existencial y que se expresa en la práctica en la pérdida de libertades para el desarrollo de actividades personales -deporte, viajes, ocio…-. Una Precariedad sobrevenida en el espacio propio Seguridad-Libertad que en la práctica supone una intervención/descualificación en el ejercicio libre de estas actividades personales…

… ¿esto de por sí no es desigualdad en la realización del desarrollo libre de la Personalidad?

Como respuesta se podría decir que cada cual tiene que desarrollar su personalidad con lo que tiene, y es cierto, pero lo que no es menos cierto es que normalizar la expulsión del mercado de seguros es como decirle a alguien que ya no vive aquí. Que todos los riesgos corren obligatoriamente de su cuenta y que el equilibrio Seguridad-Libertad sólo es responsabilidad suya… O sea, que si quieres seguridad ya no hagas ésto, y si quieres libertad corre con los riesgos de hacer aquéllo ¡pero claro!, siempre asumiendo tú la decisión a título estrictamenfe individual… ¡Y Ahí está el truco!…, porque esa toma de decisiones “libres” se fundamenta en la invisibilización de la inexistencia de una verdadera libertad.

 

EN RESUMEN

Para sintetizar los objetivos de esta fase C. de Saber, estos guardarían relación con la defensa para mantener tu posición en la sociedad en la que vives. Una defensa que en la mayoría de las ocasiones guarda relación con la Lucha por la Igualdad y la Libertad… Con la lucha por la re-Inclusión.

 

PEDIR ser justamente reconocido en la desgracia.

Cuando hablamos de justicia no hay que reducirla a la que se imparte en los juzgados, también configuran la justicia aquellos actos de las administraciones públicas con las que necesariamente te tienes que relacionar. Hablamos de JUSTICIA SOCIAL.

 

Ejemplo de mi caso concreto

Establecidos los cambios regresivos producidos en mi situación, me centré en establecer un marco de relaciones con las instituciones -públicas y privadas- que me facilitara salir adelante preservando un espacio propio de bienestar y autonomía… Algo así como embarcarse en la práctica de un activismo existencial ¡por la cuenta que me tenía!

Salud y Sanidad.

Aquí puse el foco en la resiliencia en tanto capacidad de afrontar la adversidad -o capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso- … Así, lo primero que hice fue clarificar las áreas terapéutico-sanitarias que me ayudaran al menos a poder mantener mi maltrecho estado de salud y así preservar mi bienestar general. Areas que debían derivar necesariamente a lo privado, por ejemplo: psicólogo, FT, actividad deportiva de mantenimiento.

Por otro lado comencé a interesarme por los parámetros de calidad de la Sanidad pública para compararme con ellos y reclamar en consecuencia, llegado el caso. Al fin y al cabo la sanidad pública pasaba a ser parte esencial de mi vida y, como tal, debía estar preparada para defender una atención de calidad.

Si quieres/necesitas una buena sanidad, reclama cuando no lo es.

 

Economía del día a día.

Siempre me he sentido cómoda en las zonas de austeridad, de manera que esto no ha supuesto un cambio sustancial en mi concepción de la vida.

Lo que si ha supuesto un cambio fundamental es dar prioridad absoluta al control del gasto.

Por otro lado, y reconocidas una pensión de incapacidad junto con una discapacidad alta, he podido acceder a beneficios sociales y fiscales diversos que siempre ayudan -pe. rebajas en el IRPF, farmacia, ayudas técnicas, adaptaciones vivienda, descuentos en transporte público, ocio y cultura, educación, actividades lúdico-deportivas-

Para vivir bien se necesita menos dinero de lo que nos pensamos, pero hay que utilizarlo bien.

 

Previsión financiera.

Con una incapacidad permanente, y tras intentar la vuelta al mercado laboral sin éxito, me hice autónoma cotizando lo mínimo, y ello por un motivo fundamental: porque necesitaba mantener mi propia autoestima “buscándome la vida”, cosa que había hecho siempre antes… Y yo venía de ahí.

Por otro lado, puse el foco en la búsqueda de alternativas al Mercado y en particular me concentré en la planificación financiera con el objetivo de cubrir  mis necesidades por su grado de urgencia: a muy corto plazo: 1-2 años; a corto plazo: 3-4 años; a medio plazo: 5-7 años; a largo plazo: más de 7 años.

Para segui r viviendo bien hay que planificar con el dinero que tienes, no aspirar al que no tienes.

 

 

 

Calidad social y de vida 

La justicia no tiene que ver tan sólo con los juzgados. También guarda relación con la Justicia Social entendida como aquella tarea institucional de promover las condiciones de igualdad entre ciudadanos que faciliten oportunidades para su propio desarrollo, además de remover todo aquello que lo dificulta.

 

En este capítulo tenemos, por ejemplo y entre otros, el reconocimiento de la discapacidad, de las pensiones… Yo aquí tengo buena experiencia; lo que esperaba de un Estado Social serio.

De todas formas yo creo aquí partía con una ventaja: Toda mi vida estuvo muy orientada hacia el conocimiento, la cultura y el deporte, de manera que mis espacios de calidad pasaban por aquí y por aquí los he seguido manteniendo, eso sí, a (mucho) menor nivel.

Sentirse reconocido mejora la calidad de vida.

EN RESUMEN

Si tubiera que sintetizar los objetivos de esta fase 2. Pedir, estos guardarían relación con buscar espacios de actuación en el medio institucional para garantizar el mantenimiento de una vida personal de calidad.

 

La creación de un espacio propio que fomente la autoestima y el vivir con dignidad.. Vivir como se quiera bajo un plan de vida propio.

Aquí la Personalidad juega un papel fundamental.

Ejemplo de mi caso concreto

Yo venía del deporte, la docencia y del estudio, de manera que reenfoqué mi vida adaptando estas actividades a mi nueva y limitada realidad.

Por otra parte, y con la experiencia vivida y las amenazas que se ciernen sobre mi salud (sobre todo las neurológicas), decidí embarcarme en un proyecto ciudadano donde (creo yo) tengo mucho que aportar.

¡Tengamos personalidad! En la medida en que nos reconozcamos en nuestra dignidad esencial y en su ejercicio práctico en sociedad, nos desarrollaremos como Personas/ciudadanos individualizados e íntegros en convivencia. También nos alejaremos de la “masa” y nos reivindicaremos en nuestra particularidad existencial… Eso, creo yo, forma parte de la FELICIDAD.

 

EN RESUMEN

Lo normal es que nunca te pase nada, pero cuando te pasa (por desgracia), entonces te haces consciente del mundo real en el que vives. Que ni es bueno ni es malo, pero que desconocías hasta entonces y que contiene espacios deficientes que ahora te ves obligado a enfrentar-superar por tu propia “supervivencia” personal. 

¡SE CONSCIENTE!..

VIVIMOS INSERTOS EN UN

medio que determina el Trato institucional que recibimos como Personas

PERO TODOS

somos potenciales Activistas Existenciales

Y PODEMOS

cultivar Destrezas Individuales que nos permitan convivir en armonía institucional incluso en los momentos más duros existenciales

    PARA

-Y esto hay que decirlo bien alto y claro-… Construir un propio Proyecto de Éxito existencial.

 

PERO ADEMAS… Y esta es mi experiencia-…

Ayudándonos a nosotros mismos también  ayudamos a los demás.

 

 

 Reflexión final

 Lo que te compadece, hay que cambiarlo.

 

                             

3 comentarios en “¿Qué saber y pedir para convertir tu adversidad en una oportunidad de crecimiento?”

  1. Comparto plenamente que el respeto y el reconocimiento son elementos fundamentales para que una persona se sienta «valiosa» y que esta es una sensación personal y social muy importantes… Lindan con la Dignidad…. También comparto que el Saber y el Pedir construyen personalidad, y sobre todo, personalidad inscrita en un entorno social que los fomenta. Un entorno social que «luce democrático» porque se nos hace partícipes de él a través del ejercicio de ese Saber y Pedir.
    Por último, a mí me gusta muy especialmente el mensaje final: «Lo que te compadece hay que cambiarlo»… Es poderoso, es humano y es social. Voy a repetirlo a menudo.
    Gracias por estas reflexiones.

  2. A mi me gusta mucho el enfoque de Saber, Pedir y Crear un espacio propio para vivir con dignidad.
    Con ello me viene a la cabeza el cambio de la constitución recién aprobado para sustituir un término como disminuído, por el de persona con discapacidad. Me parece la conclusión de un proceso que ha llevado su tiempo y que buscaba «crear un espacio propio para vivir con dignidad». Para mí el eje es éste: vivir con Dignidad. Y las palabras ponen el decorado, pero la dignidad también se crea como bien se dice en este artículo.

    Gracias.

  3. Gracias por este artículo, me ha hecho reflexionar.

    Nadie estamos exentos de sufrir una adversidad. Creo que con esta premisa tenemos que partir. La clave está en cómo superarla una vez llega y, al menos, no perder la ilusión de seguir creciendo y de ser uno mismo desde la propia conciencia de lo que se quiere y puede ser. Para mi esta es la clave de la vida: vivirla conforme a los actos conscientes propios. Y aquí ya entramos en el terreno de la moral; ella nos guía durante gran parte de nuestro camino por la vida.

    Estoy de acuerdo en que los momentos adversos hay que vivirlos intensamente desde el egoísmo natural. Sabiendo lo que nos espera y preparándonos para ello, en especial, económicamente porque hoy el dinero rige casi todo. La ignorancia de nada sirve más allá del “adormecimiento” que a veces necesitamos tener para no sufrir, pero estar dormido permanentemente nos expulsa de la realidad, de ser un agente libre en comunidad y del desarrollo, también libre, como la persona que se es y se quiere ser.
    Hay que crear un espacio propio para vivir con dignidad y que proteja las parcelas de autoestima y de autorespeto. Para mi esta es la clave para ser la Persona que queremos ser… … Esto es común para la adversidad y la normalidad, creo, pero en la adversidad se hace más visible la protección porque somos más vunerables.

    ¡Animo a todos en los momentos de adversidad!. Se sale de ellos y se aprende.

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