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La asistencia sanitaria pública a ojos de los interesados. II. Las partes interesadas. Las personas.

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enero 2024

Aquí vamos a considerar como personas interesadas en la asistencia sanitaria pública, tanto a los pacientes-usuarios, como a los trabajadores públicos que tienen a su cargo la asistencia sanitaria.

Por partes:

Los pacientes-usuarios

Para empezar -y en el lado más práctico-, el sistema sanitario público cubre fundamentalmente: las consultas médicas, la hospitalización, y los medicamentos.

En el lado más institucional, es el Instituto Nacional de la Seguridad Social INSS el órgano competente para determinar el derecho a la asistencia sanitaria con cargo a los fondos públicos del Sistema Único de Salud.

Por resumir,

en España el derecho a la asistencia sanitaria pública es universal y gratuito para todos los ciudadanos españoles y los extranjeros que residen legalmente en España por un período superior a noventa días… Para hacer uso de él, lo primero es estar adherido a la Seguridad Social y solicitar, por el propio trabajador o por el empresario, su inscripción en el sistema público de salud antes de iniciar cualquier actividad o servicio. Ya una vez inscrito, lo siguiente es solicitar la Tarjeta Sanitaria que acredita el derecho a la asistencia sanitaria pública… También los extranjeros que residen legalmente en España han de solicitar la Tarjeta Sanitaria para ser atendidos. Y en cuanto a los extranjeros “de paso”,  como requisito de entrada en el país se les exige que dispongan de un seguro médico o un seguro de viaje que tenga cobertura en España, de lo contrario, el servicio público está garantizado sólo en casos de accidentes, enfermedades graves y para mujeres embarazadas que estén de parto. Si el individuo es ciudadano de un país la Unión Europea puede recibir asistencia médica en el sistema sanitario público español siempre que presente la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE).

Ya por el lado del paciente…

…En tanto usuarios que somos del sistema sanitario público, todos aspiramos a recibir servicios de calidad y con prontitud en la confianza de que las prestaciones se decidirán por profesionales con criterios no exclusivamente económicos, de hecho, esto último probablemente sea lo que más valoramos y tenemos en mente del sistema público… Además, y con carácter general, contribuimos como financiadores a este sistema mediante el pago de impuestos y también aspiramos a participar en la Sanidad como actores que somos por el hecho de utilizarla y contar con (buena o mala) experiencia en su uso.

En el documento de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes –consenso del fomento de la participación de los pacientes en el ámbito hospitalario, se habla de la participación de la población en la vida sanitaria en tanto derecho y pieza fundamental del sistema democrático que promueve la construcción de una sociedad activa. Una participación pública definida por la Internacional Associaction for Public Participation (IAP2) como el medio para implicar a los individuos en las decisiones que les afectan y que son el resultado de un proceso conjunto de toma de decisiones.

Seguimos…

…La participación de los pacientes y de la ciudadanía en aspectos relacionados con su/la salud implica que tanto éstos, como las organizaciones de pacientes, formen parte activa en la toma de decisiones del sistema sanitario. También, y en el ámbito más micro, se trata de la participación del paciente en la toma de decisiones compartida con sus profesionales sanitarios… Con quienes les atienden… Así, la participación puede darse de manera individual o colectiva y en los distintos ámbitos o niveles asistenciales, es decir, en atención primaria, en atención hospitalaria o en atención comunitaria.

Por otra parte…

…Contamos con organizaciones de pacientes, unas instituciones que llevan años trabajando, entre otras cosas, para dar soporte a pacientes y a sus familias, también para ofrecer información y facilitar el acceso a terapias de rehabilitación y/o de apoyo psicológico…, y muchas más. Con ello complementan la cartera de servicios públicos… Como ejemplo, tenemos a la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) -entidad sin ánimo de lucro que agrupa a 33 entidades de ámbito estatal que representan, a su vez, a más de 1.450 entidades autonómicas y provinciales-, entidad que trabaja por fomentar la participación efectiva de los pacientes en el sistema sanitario desde el valor que aporta contar con la experiencia que supone vivir de primera mano con necesidades de salud crónicas… En la plataforma mencionada puedes encontrar organizaciones que representan a determinados grupos de pacientes o individuos y que hacen campaña en su nombre.

Por último…

Destacar que los usuarios-pacientes -y en tanto ciudadanos que somos-, ejercemos nuestro poder manteniendo o retirando nuestra confianza a los políticos a través del voto. Además, la mayoría contribuimos como financiadores del sistema mediante impuestos, debatiéndonos en nuestro propio conflicto interno por mantener el sistema público sanitario a costa de una voluntad contributiva  limitada… Así pues, hablamos del PODER a través del ejercicio de nuestro Voto y del uso de nuestro Dinero. Cualquiera de estos dos elementos son instrumentos esenciales para cambiar o mantener las cosas; el primero porque remite a prestar nuestro apoyo (o no) a los gobernantes al cargo de la sanidad; el segundo porque remite al reconocimiento individual-ciudadano de las necesidades financieras del estado social que todos estamos llamados a mantener.

EN RESUMEN. Los elementos principales en juego del lado de los usuarios-pacientes los podemos concretar brevemente en:

  • El Interés en recibir servicios sanitarios de calidad y con prontitud bajo criterios eminentemente profesionales y no económicos.
  • El conocimiento que da la experiencia del paciente puesta al servicio del libre ejercicio de la queja/reclamación por causa de los servicios deficientes, y ello para mejorarlos
  • La participación del usuario en la toma de decisiones en materia concreta (ya sean generales o las meramente particulares a su caso), y es que involucrar a los pacientes y a la comunidad en la prestación y planificación de servicios es crucial.
  • La participación, de modo justo y sin abusos, en la financiación del sistema por la vía del pago de impuestos. Y esto es importante, porque el gasto sale de esa hucha; una hucha en la que participamos todos.

Y si nos ponemos del lado de ¨la administración pública”,  sus intereses -o necesidades- respecto a la población usuaria parecen pasar por hacer conciertos con el medio privado para descargar las listas de espera y así mejorar la imagen y calidad del servicio público.

 

Los trabajadores públicos.

Aquí hablamos de los prestadores primarios de asistencia sanitaria pública. Se trata de profesionales especialistas que ejercen una función muy valorada socialmente al priorizar la eficacia asistencial sobre la eficacia contable y, con ello, defender una gestión profesionalizada exenta de las exigencias propias de los mercados.

Estos profesionales gozan de legitimidad, tienen voluntad de influir (sobre todo en tiempos de urgencia como los recientemente vividos), pero ven muy limitada su capacidad de decisión (por su falta de poder). Se trata de un grupo de interesados difícil de eludir porque están en la esencia de cualquier sistema de asistencia sanitaria. El ejemplo probablemente más visible lo constituye la plataforma Marea Blanca, la cual representa el cansancio y la desilusión frente a los políticos, plataforma que reclama el apoyo de la sociedad para exigir racionalidad a aquéllos.

Pues bien…

…El personal sanitario, como cualquier otro trabajador, tiene interés en defender unas condiciones de trabajo dignas, también tiene interés en que queden salvaguardados sus intereses profesionales, a lo que añadir el fomento de la participación y la colaboración con el sistema para/en el que trabajan… Sintéticamente, hablamos de fomentar la calidad de su entorno-medio trabajo para garantizar la calidad de su atención a la población.

Añadir que a menudo los trabajadores sanitarios cuentan con organizaciones para promover mejoras y cambios. A modo de ejemplo, tenemos la Asociación Nacional de Profesionales de la Salud ASPROS constituida al amparo de lo establecido en la Ley Orgánica 11/85, reguladora del derecho de Asociación Profesional.

Ahora ponemos el foco en…

…La gestión de personal, pieza clave en la gestión sanitaria por parte de nuestras administraciones. Para ello nos apoyamos en los datos y reflexión del artículo https://www.eldiario.es/sociedad/mitad-trabajadores-sanidad-publica-espana-son-interinos_1_9857736.html. Así, según las cifras aportadas por el Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas a enero de 2022, sólo el 47,2% del personal público sanitario eran funcionarios de carrera, el 43,7% eran interinos y el resto de trabajadores se encontraban en formación o eran personal laboral -de los cuales un tercio eran temporales-… Esto ya viene de lejos… Pero en respuesta a la normativa europea que limita la temporalidad al 8%,  se crea la Ley 20/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad en el empleo público. Una norma que constituye un mecanismo extraordinario con el que se pretende alcanzar este 8% de interinidad marcado por Europa, y ya, para mantenerlo, las CCAA sólo deberían limitarse  a realizar procesos ordinarios.

Como se dice en el trabajo  publicado en The Lancet ‘Hacia un sistema sanitario equitativo y centrado en las personas para España’, la falta de personal es un hecho, lo cual se suma a «una creciente demanda de servicios, una fuerza laboral que envejece y a niveles crecientes de agotamiento», lo que ha dado como resultado que «los profesionales de la salud dejen sus funciones, amplificando aún más la escasez existente».

Para retener a esos profesionales y procurar la contratación de otros, los autores señalan que habrá que «mejorar las condiciones de trabajo, la remuneración, y procurar el equilibrio entre trabajo y vida privada (reduciendo el número turnos) y la protección de la salud mental y el bienestar reduciendo la carga de trabajo excesiva y proporcionando apoyo psicológico cuando sea necesario».

Además, citan la necesaria optimización del rendimiento de los profesionales ante la burocracia a la que tienen que hacer frente, sobre todo, en la atención primaria «reevaluando la combinación de cualificaciones de los profesionales, incluyendo la ampliación del papel del personal de enfermería” y reorganizando el sistema sanitario “ampliando los servicios de atención primaria y la integración de las políticas de salud pública». Todo ello unido a inversiones estratégicas y a «una mejor planificación del personal sanitario” porque serán clave en las reformas y para “anticiparse a las necesidades futuras».

EN RESUMEN. Los elementos principales en juego del lado del personal sanitario público pueden resumirse  en:

–      Intereses en la defensa de unas condiciones óptimas de trabajo para procurar su mejor desempeño. También en la salvaguarda y reconocimiento de sus capacidades profesionales para perseverar en su óptimo desempeño… En resumen, la defensa de la dignidad profesional y de la dignidad de la profesión, y con ello, la defensa de la dignidad de la persona-trabajador.

–      La participación y la colaboración con el sistema en el que trabajan para aunar eficacia -y eficiencia- en el servicio, y un marco profesional adecuado de atención al paciente. En particular:

1) la participación en la selección de personal para la ocupación de puestos de trabajo, comisiones de gestión… etc., con el fin de garantizar la objetividad y pureza de la selección.

2) La colaboración con las Administraciones en la elaboración de planes de estudios, normas de organización de los Centros Docentes y Sanitarios, así como normas para facilitar el acceso a la vida profesional de los nuevos titulados y organizar cursos, seminarios, congresos, etc., para la formación y perfeccionamiento profesional.

3) La participación en los Consejos u Órganos Consultivos de las Administraciones en materias de la profesión, así como la colaboración con éstas mediante la realización de estudios, informes, elaboración de estadísticas y otras actividades relacionadas con sus fines.

–     El mantenimiento de su influencia en el sistema (que no es mucha, pero si importante) , ello en base a la propia cohesión reivindicativa fruto de los padecimientos sufridos a lo largo del tiempo.

A lo anterior habría que añadir el reconocimiento de tratarse de un sector muy feminizado -75% de mujeres frente al 40% sobre el total de ocupados-… Esto ya de por sí da una idea clara del sector de la población en donde se concentra el trabajo de los cuidados en general.

Y si nos ponemos del lado de ¨la administración pública”,  sus intereses, vistos los datos, parecen pasar por contar con menos personal propio -funcionariado-  o que este personal se gestione desde el ámbito privado, por ejemplo, a través de la vía de conciertos.

Esperamos que con estos breves apuntes nos acerquemos un poco más a las principales personas que «viven» (vivimos) en el terreno de la asistencia sanitaria pública.

 

En una próxima entrada hablaremos de las partes interesadas en el ejercicio del Poder sobre el sistema de asistencia sanitaria pública.

 

 

2 comentarios en “La asistencia sanitaria pública a ojos de los interesados. II. Las partes interesadas. Las personas.”

  1. Leída esta entrada tengo 4 comentarios que hacer:
    1. El voto como ejercicio de poder del ciudadano… Bien. Yo creo que el caso de la sanidad mueve poco voto, sólo hay que ver cómo las CCAA avanzan en la privatización y siguen los mismos gobiernos. O eso, o que mayoritariamente los ciuadanos estamos de acuerdo con la privatización de la sanidad ¡Qué también podría ser cuando una mayoría está sano!
    El caso es que los datos son los que son, y voto y privatización no parece que quedan en la práctica muy relacionados.

    2. La burocracia en la atención primaria… En realidad la burocracia es un mal necesario en lo público para mantener la equidad. Dicho ésto, es cierto que menos burocracia redunda en más tiempo para lo importante. En resumen, que la opción sería reducir la buracracia en los médicos y que en todo caso ésta se traslade a otro tipo de personal (con lo cual se necesita más personal).

    3. La feminización de la sanidad es un hecho. Pero eso no debería llevar a pensar que cuidados y mujer van de la mano, es una cuestión cultural que irá cambiando (supongo).

    4. La participación de los sanitarios en la administración sanitaria. Yo creo que este punto es importante para unir teoría y realidad, es decir los politicos teorizan y crean normativas y marcos de gestión que, si no son revisados/aprobados por los sanitarios antes, puede ser que no lleven a nada, sólo al malestar de los trabajadores y a mayor conflicto en el sector. YO sinceramente creo que todo trabajador en su sector quiere y tienen que aportar para mejorar su entorno de trabajo. En ello va la satisfacción de todos por el trabajo realizado (trabajador y paciente)

    Bien, esto era lo que quería decir sin entrar en mayores profundidades. Que el tema las tiene.

    1. David, muy interesante tu reflexión.
      Mis comentarios en modo dialógico:
      1. Creo que el voto cuenta en la medida que los votantes tengan (o no ) alternativas sobre las que decidir, me explico, si eres plenamente libre para recurrir a lo privado, y estás satisfecho, probablemente el voto no te importe porque «lo público, por lógica, no lo utilizarás». Sólo recurrirás el voto cuando acabes en lo público por mucho seguro o dinero que tengas. Es decir, al voto recurrirás cuando tu libertad de elección termine y sólo te quedes con una opción (la pública). El voto al fin y al cabo se puede entender como la forma de opinar acerca de lo que nos preocupa. Si no tenemos preocupaciones, el voto no se incentiva, es el Mercado.
      2. Yo cuando voy a mi médico le veo más dedicado a escribir y mirar en su ordenador que a atenderme. Quizás la burocracia debe de empezar por aquí, de hecho, hoy en día contamos con medio tecnológicos que pueden solucionar parte de este trastorno.
      3. Culturalmente el cuidado lo tenemos asociado a la mujer, es así. Yo no tengo nada a favor ni en contra de que los médicos sean hombres o mujeres, lo importante es tenerlos y que estén (muy) contentos desempeñando su trabajo.
      4. Yo también creo que todo trabajador está llamado a participar en su entorno de trabajo, así, por ejemplo, se podría analizar desde dentro lo de la burocracia comentada antes y ponerle soluciones.

      Gracias por las reflexiones

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