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La asistencia sanitaria pública a ojos de los interesados. I Las partes interesadas. Introducción.

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diciembre 2023

En esta segunda entrada fruto del trabajo realizado por las personas colaboradoras para dar contenido a la Iniciativa de mismo título, ponemos el foco en las partes interesadas. Y partes interesadas las definimos aquí como individuos o grupos de individuos que tienen intereses en la asistencia sanitaria, ya sea porque pueden influir en las decisiones, o porque pueden configurar la política, o porque pueden crear un entorno que responda mejor a las necesidades y expectativas de la parte (en particular, de la suya)… En resumen, hablamos fundamentalmente de PERSONAS y de PODER.

Ahora vamos a apoyarnos en el texto de Economics By Design: Las partes interesadas en la asistencia sanitaria: Panorama general.

Bien.

Lo primero a decir es que las partes interesadas plantean relaciones entre sí muy complejas y que dan lugar a un modelo de interacciones, igualmente complejo… Ahora bien, en la práctica rara vez es necesario que todas las partes participen en la toma de decisiones de todas las cuestiones a tratar. Así pues, la simplificación viene por este lado de la reducción de participantes según sea el asunto concreto del que se trate en cada momento.

Dicho lo anterior -y ahora apuntado de forma muy breve porque en futuras entradas se tratarán con mayor detalle-, los tipos principales de partes interesadas que se plantean en relación con la asistencia sanitaria pública son las dos ya mencionadas: Personas y Poderes. Las primeras mucho más cercanas a un enfoque de servicio directo de/al individuo (enfermo) y los segundos más vinculados a intereses que trascienden al individuo y que  configuran el ecosistema en el que hacemos vida -individual y en común-.

Así, hablaremos de PERSONAS tales como:

A.    Los pacientes o usuarios finales del servicio público (clientes del lado del servicio privado).

B.    Los trabajadores. el personal sanitario-asistencial y profesionales sanitarios públicos que prestan servicios de prevención, tratamiento y asistencia, como por ejemplo, médicos, enfermeras, fisioterapeutas, terapeuta ocupacional, paramédicos, radiógrafos, científicos sanitarios, auxiliares asistenciales, fisiólogos…

Y nos referiremos a PODERES tales como:

C. Los Políticos y las AAPP. Aquí planteados globalmente como los creadores y mantenedores del sistema para toda la población, o dicho de otra manera: Los Legisladores y Gestores de lo público.

D.  Los proveedores. Esas personas y organizaciones que prestan directa o indirectamente servicios sanitarios, entre otros: hospitales, profesionales sanitarios privados, proveedores de equipos, dispositivos médicos y métodos de tratamiento. En consecuencia, una parte importante del poder de la atención efectiva sanitaria queda en sus manos.

E.  El Mercado sanitario y financiero. El sistema sanitario en su conjunto está sometido al poder-interés del dinero, en concreto, al interés que bajo la forma de beneficios proporciona un sector económico que es estable y rentable porque aporta una seguridad básica para la vida, seguridad a la que aspiramos todos por el hecho de vivir en una sociedad avanzada.

F.    Los Financiadores y Pagadores de servicios sanitarios. Son términos, y a la vez experiencias, que representan el PODER DEL DINERO y que definen a todas las personas que pagamos la asistencia sanitaria bajo cualquiera de estas modalidades:

–      Como usuarios-contribuyentes del sistema público (vía impuestos).

–      Como clientes-pagadores, ya sea de las primas de seguro médico privado a las que estamos subscritos, ya sea sea directamente de nuestro propio bolsillo a través de pagos puntuales de atención sanitaria.

–      Como enfermos o lesionados que, en tanto titulares de seguros obligatorios por los que pagamos una prima, quedamos obligados al pago de los servicios públicos que se nos presten; unos pagos que son indirectos porque los realizan las compañías que nos aseguran, por ejemplo y entre otras, las compañías aseguradoras de automóviles para dar respuesta a las atenciones sanitarias por los accidentes de tráfico sufridos.

Por concretar, algunos han descrito la asistencia sanitaria como un «sistema adaptativo complejo». Esto significa que su comportamiento viene determinado por las interacciones y relaciones entre sus partes, en lugar de estar dirigido exclusivamente por una única entidad o líder.

Los sistemas adaptativos complejos tienen éxito cuando se gobiernan y gestionan estratégicamente con la colaboración de todas las partes interesadas para obtener los resultados deseados. En particular, la participación de las partes interesadas es esencial cuando se requiere acciones tales como:

  • Informar de las decisiones y los servicios mediante el diálogo, la negociación o la consulta.
  • Desarrollar las relaciones y la confianza entre las partes interesadas.
  • Aumentar la colaboración y la comprensión.
  • Gestionar los conflictos y las diferencias de opinión.
  • Sensibilizar sobre temas relevantes.
  • Compartir información para facilitar la comprensión.

Dada la complejidad del sistema sanitario, cuanto más cuidadosamente se gestione y se dirija, más positivos serán los resultados.

 ¿Y Cómo gestionar la participación de las partes interesadas en la asistencia sanitaria?

En el sector sanitario, los responsables de la toma de decisiones suelen utilizar una técnica denominada «mapeo de partes interesadas» para orientar las estrategias de implicación de las mismas. Hay muchas herramientas y guías disponibles, un ejemplo lo tienes en The Health FoundationComplex Adaptive Systems

Sólo por resumir, los principales pasos a seguir en esta técnica son:

Paso 1: Identificar a las principales partes interesadas en la decisión que se va a tomar, ya sea porque influyen en ella, o porque se verán afectadas por la decisión o porque participarán en el trabajo necesario para fundamentar o aplicar la decisión. 

Etapa 2: cartografiar a estas partes interesadas en una tabla de influencias e intereses.

Paso 3: Identificar, para cada parte interesada, aquello sobre lo que probablemente tengan más conocimientos o interés y por qué.

Paso 4: Desarrollar un plan de compromiso que detalle la naturaleza de su implicación en la decisión, desde la plena participación en el proceso de toma de decisiones hasta simplemente mantenerse informado

 

Conclusiones:

  1. Comprender a las partes interesadas es esencial para garantizar la gestión de un sistema sanitario público eficaz y dotarlo de la participación precisa.
  2. Las partes interesadas pueden aportar información valiosa que ayuda a fundamentar las decisiones, a mejorar los servicios y a generar valor. Además, un ejercicio exhaustivo de mapeo de las partes interesadas puede servir para identificar áreas de colaboración, analizar las relaciones entre aquéllas y desarrollar un plan eficaz de implicación de las mismas.

En definitiva, la atención sanitaria pública requiere de cauces de negociación entre sus interesados para así potenciar dos activos esenciales sin los cuales cualquier estrategia impuesta sería baldía; activos esenciales tales como: a) el conocimiento y b) la confianza. En su teoría de la acción comunicativa, el maestro Jürgen Habermas  -filósofo y sociólogo alemán-, nos ofrece la metodología: la sinceridad de los interlocutores, la inclusión de todos los afectados, la reciprocidad entre los participantes y la simetría de todos los intereses planteados.

Pues bien.

Aquí -y en próxima entrada- vamos a tratar de Identificar a las principales partes interesadas en el mantenimiento del sistema sanitario público. Hablaremos de sus influencias más relevantes y de sus mayores conocimientos e intereses. También apuntaremos algunos de sus padecimientos. Por supuesto intentaremos entender en qué pueden participar.

¿Pero por qué ponemos el foco en la atención sanitaria pública?

Pues porque es la que garantiza la igualdad elemental de las condiciones de vida de las personas. Esto no quiere decir que la asistencia privada no se precise y no la tratemos…, de hecho se precisa y la tratamos en la medida que la asistencia sanitaria constituye un todo y aquélla aporta o niega espacio a la pública (y viceversa)… Lo que sí se quiere decir es que el corazón de un estado social como el nuestro queda del lado de un buen despliegue de lo público, de otra manera, caeríamos inevitablemente en la falta de igualdad, un ideal/valor social que es ajeno al Mercado más allá de igualar éste en precio los productos que ofrece a sus potenciales consumidores para que los compre desde esta igualdad de precio todo el que pueda hacerlo.

Seamos pues realistas y partamos con esta realidad: Vivimos en un escenario diferenciador con centro en el Mercado y con unas necesidades ciudadanas a cubrir en igualdad de condiciones cuya garantía compete al Estado (que además, es Social).

Así planteado, el equilibrio parece pasar por procurar que lo privado resuelva gran parte de lo público, y viceversa. O sea, que los criterios de igualdad y los del dinero converjan y se retroalimenten para ayudarse mutuamente… De hecho, todos aspiramos a ser diferentes accediendo a lo que nos ofrece el Mercado, pero desde la seguridad de contar con una igualdad elemental que nos garantice el sustento vital desde el que poder desarrollarnos libremente como la persona que queremos/aspiramos a ser.

¿Pero es esto posible?

Analicemos en próximas entradas a los interesados para tenerlo mucho más claro, y así al menos, poder desplegar una propia opinión.

3 comentarios en “La asistencia sanitaria pública a ojos de los interesados. I Las partes interesadas. Introducción.”

  1. Entiendo que esta serie de entradas se centra en establecer aquello sobre lo que tienen más conocimiento, influencia o interés las principales partes interesadas en materia de asistencia sanitaria pública,y por qué. A partir de ahí supongo se construirá una tabla de influencias e intereses…. Un trabajo intenso y complejo, pero muy interesante porque da luz rápida sobre bastantes cuestiones (de actualidad, o más ocultas).
    Me lo leeré enterito para aprender y opinar.
    Gracias.

  2. Para mi Mercados y Administraciones, o sea, dinero y politica, son los mayores interesados en la sanidad pública, ¿por qué? porque los ciudadanos en general podemos elegir entre lo público o lo privado llegado el caso (la salud es una cuestión de superviviencia), y los proveedores y pagadores/financiadores ya quedan establecidos por el propio Mercado y lo Público (porque cada uno tiene sus propias y consolidadas fuentes de dinero)… Digamos que todo se configura dentro de los ejes dinero-politica o, lo que es equivalene, entre los ejes privado-público.
    Dentro de esos ejes hacemos vida porque el escenario para vivirla está creado así y los ciudadanos-usuarios poco podemos hacer más allá de decidir ir al mercado o a lo público… Alguien dirá que en el fondo es una cuestión del ejercicio de la libertad como ese valor superior que proclama nuestra Constitución. Y razón no le falta, pero la igualdad también lo es., y esa para mi es la clave en materia de sanidad: el garantizar la igualdad de todos en su disfrute. Entonces sí, la sanidad queda del lado de la política con el permiso de lo privado para que éste pueda consolidar su negocio.

    Muy interesante reflexión nos proponen.

    1. Estoy de acuerdo contigo Miguel, y especialmente cuando te refieres a la igualdad y a la libertad en cuanto al uso de lo público o del mercado. Es verdad que libertad es a mercado como igualdad es a lo público-politico, y el ámbito de la sanidad se explica muy bien desde aquí… Libertad para acceder al producto de mercado deseado «sanidad X» . Igualdad de acceso a los servicios sanitarios (públicos), eso sí, garantizando el poder optar a ellos en idénticas condiciones que el resto de usuarios.
      Mercado y politica aquí quedan bien separados. Mercado como «objeto de deseo» y Público-politico como «objeto de convivencia». El hacer convivir ambos objetos es el problema, creo yo.

      Añadir que me gusta mucho del texto la parte que dice «la atención sanitaria pública requiere de cauces de negociación entre sus interesados para así potenciar dos activos esenciales tales como: a) el conocimiento y b) la confianza». Creo que esto es clave para conciliar intereses. Sin conocimiento no hay nada de qué tratar y sin confianza no hay trato.
      Segumos comentando.

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